Dominio público

Seguimos cruzando el Rubicón

Boti G. Rodrigo

Directora General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI

Hace años, un día cualquiera del año 2004 o del 2005, no lo recuerdo bien, la Presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales, FELGTB (lo era entonces Beatriz Gimeno) fue invitada a dar una charla sobre la realidad, necesidades, reivindicaciones del colectivo LGTB en la Biblioteca Nacional. Estuve en ese acto sentada en un lateral, atónita y emocionada por estar allí, emocionada y atónita porque estábamos allí lesbianas, gais, trans y bisexuales haciéndonos presentes con orgullo en la Biblioteca Nacional; era un día cualquiera de 2004 o 2005, no lo recuerdo bien, y estábamos al otro lado de la Castellana, frontera virtual de Chueca. Y sentí que habíamos cruzado el Rubicón.

Las personas que integramos el colectivo de la diversidad sexual, de género y familiar hemos sido quemadas en las hogueras, encerradas en hospitales, torturadas en cárceles y campos de concentración, exiliadas de nuestros hogares, apedreadas en nuestros pueblos, ridiculizadas por la opinión pública, ignoradas por nuestra cultura… más "con nuestro activismo, con nuestro valor y determinación (así lo decía Pedro Zerolo) hemos conseguido pasar de las catacumbas a la igualdad legal, de la marginación al reconocimiento social". Y seguimos con nuestra lucha para consolidar lo avanzado y para avanzar en derechos.ç

Aquel día, un día quizá del año 2004 o 2005, en un salón solemne en la Biblioteca Nacional (entre lámparas de araña de cristal, maderas, alfombras y vidrieras) nos estábamos visibilizando, nos hacíamos orgullosamente presentes para reivindicar y reivindicarnos. Sin duda habíamos cruzado el Rubicón.

Muchos años después, en este bisiesto 2020, contemplo emocionada y atónita el estreno de un Gobierno que pone a las personas y sus realidades en el centro de las políticas; contemplo, atónita y muy emocionada, el estreno de un Ministerio que va a darse, con un enfoque feminista, a la tarea de hacer políticas públicas que garanticen los derechos de todas las personas, que luchará para que podamos vivir libres e iguales.

Y, como testigo de excepción, me asombro, me emociono y reviento de orgullo porque, por primera vez en la historia de este país se ha creado una Dirección General específica para llevar a cabo políticas para el reconocimiento de las identidades, que visibiliza y nombra con sus múltiples realidades al colectivo de la diversidad sexual, de género y familiar, una Dirección General de consolidación y avance de derechos y respeto del colectivo.

La Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI es un proyecto para la igualdad y la dignidad de toda la sociedad.

Muchas personas, con sus vidas, con sus sufrimientos, con sus lágrimas y con sus luchas (personas que están, aunque no las veamos) son quienes en realidad integran esta Dirección General. En ella y por ellas vamos a trabajar para que podamos ser, sentir y amar libremente: seguimos cruzando el Rubicón.

Tenemos una larga, ancha y apasionante tarea por delante y tenemos también mucha hambre de derechos, mucha necesidad de dignidad. En palabras de Irene Montero, ministra de Igualdad, "la lucha es por la vida y la vamos a ganar". ¡Vamos!