Dominio público

Una reconstrucción verde e inclusiva

Teresa Ribera

Vicepresidenta cuarta del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Recuperar el bienestar social y económico tras la crisis sanitaria y social es un reto, una obligación y también una oportunidad para corregir los desequilibrios y sentar las bases de un desarrollo sólido, sostenible e inclusivo. Debemos enviar las señales correctas tanto desde el punto de vista regulatorio como desde el punto fiscal para que la recuperación en el ámbito de la energía, del área urbana, de la movilidad y del bienestar social sea a través de una reconstrucción verde y azul.

A las consecuencias de la crisis sanitaria, se suman amenazas que ya conocíamos. Estamos cerca del colapso ambiental y la pérdida de biodiversidad masiva nos acerca a la 6ª extinción masiva de especies. Son amenazas serias para nuestra economía y nuestra seguridad.

En este momento crítico y fundamental estamos en muy buena posición para que la recuperación llegue cuanto antes y sea verde y azul, situando a las personas en el centro, y donde salud, economía y medio ambiente vayan de la mano.

"No podemos caer en soluciones cortoplacistas que vuelvan a una economía basada en modelos erróneos, como el del crecimiento basado en la especulación y el ladrillo"

Pero no hay recetas mágicas ni atajos. Por eso, no podemos caer en soluciones cortoplacistas que vuelvan a una economía basada en modelos erróneos, como el del crecimiento basado en la especulación y el ladrillo, que tan duras consecuencias económicas y sociales sufrimos en el pasado.

Debemos ser cautos con nuestras apuestas y acompañar la transformación de los sectores que hasta ahora han sido críticos y que probablemente dejen de serlo. En las últimas semanas hemos conocido los casos de algunas Comunidades Autónomas que en la actual situación han aprobado reformas, o están en vías de hacerlo, para reducir cautelas ambientales justificándolas en la aceleración de la recuperación. Tenemos ejemplos en Andalucía, Murcia o Madrid, donde vemos con preocupación que se eliminan, aligeran o flexibilizan criterios de evaluación e impacto ambiental en el desarrollo urbanístico.

El decreto-ley de mitigación del impacto socioeconómico en el área de Medio Ambiente del Gobierno de Murcia, por ejemplo, suprime procesos de participación y consulta y amplía umbrales de contaminación. El decreto-ley de mejora y simplificación de la regulación para el fomento de la actividad productiva en Andalucía simplifica medidas y elimina barreras ambientales al desarrollo urbanístico, ignora las prohibiciones, trámites e informes de nuestra legislación de costas y crea un régimen singular para permitir la ocupación del dominio público hidráulico. El acuerdo del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid de sustituir las licencias urbanísticas por meras declaraciones responsables apunta a una desregulación ambiental que nos preocupa enormemente.

No podemos permitirnos perder tiempo y recursos en reformas a contracorriente que promuevan retrocesos y nos embarquen en espejismos de bonanza de corto recorrido y alto coste ambiental.

"Rebajar los requerimientos de evaluación ambiental e ignorar las garantías procedimentales que salvaguardan nuestras costas sólo nos llevará a repetir errores del pasado"

Rebajar los requerimientos de evaluación ambiental e ignorar las garantías procedimentales que salvaguardan nuestras costas sólo nos llevará a repetir errores del pasado. Todos guardamos en nuestra retina ejemplos de aquello que no debemos repetir, con algunos casos sobrecogedores de explotación, que llevan al agotamiento de ecosistemas tan paradigmáticos como el Mar Menor, o a la desprotección de nuestro litoral ante el riesgo climático a consecuencia de una explotación urbanística descontrolada y de infraestructuras obsoletas inadaptadas.

Necesitamos apuestas claras e inteligentes, una recuperación verde e inclusiva que asegure una inversión responsable y sólida como la que nos propone el marco de recuperación europeo. El desarrollo socioeconómico y la sostenibilidad medioambiental no solo son compatibles, sino que van de la mano.

Es nuestra responsabilidad reconstruir el país ofreciendo oportunidades y minimizando la acumulación de hipotecas, mirando especialmente a los jóvenes, que ven con preocupación el futuro. La conservación de la biodiversidad y el cuidado de los hábitats expresan un compromiso ético con generaciones futuras, pero expresan también una inversión cuya rentabilidad se expresa también en términos de resiliencia, protección de la salud, bienestar de los ciudadanos y seguridad económica.

Algunas de las pautas de salida de la crisis son claras: procurar una recuperación rápida, apoyando a los sectores con potencial de tracción económica y generación de empleo, reduciendo nuestra vulnerabilidad frente al exterior y construyendo un futuro sostenible y respetuoso con los límites del planeta.

"La reconstrucción verde debe ser el eje de las políticas para una recuperación rápida, segura y solidaria. Así nos lo ha señalado claramente Europa"

La reconstrucción verde debe ser el eje de las políticas para una recuperación rápida, segura y solidaria. Así nos lo ha señalado claramente Europa, que ha presentado un marco de recuperación y una agenda marcada por unos objetivos claros: el cumplimiento de los compromisos climáticos y la reconstrucción de la economía europea con digitalización, modernización de la industria y resiliencia de las infraestructuras.

La senda es inequívoca y la buena noticia es que España ya cuenta con la hoja de ruta acertada para alinearnos con esa recuperación verde y azul, solidaria e inclusiva, que reclama Europa y el conjunto de la sociedad.

En solo cinco meses, España ha declarado la Emergencia Climática, hemos remitido a Bruselas el Plan Integral de Energía Clima (PNIEC) y presentado el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), hemos trasladado a las Cortes la Ley de Cambio Climático y Transición Energética y aprobado en primera vuelta el anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados y hemos aprobado la Estrategia Española de Economía Circular. La transición está en marcha.

"Debemos fomentar la cooperación y la voluntad de construir juntos el tiempo por venir, porque ningún problema global se resuelve individualmente"

Estamos viviendo una situación enormemente complicada, donde a las amenazas ya conocidas se han sumado otras nuevas. Tenemos la constatación de cómo somos de vulnerables a las mismas amenazas y de hasta qué punto hacer caso a la Ciencia para poder anticipar peligros y riesgos que queremos evitar resulta fundamental para construir resiliencia. Por eso debemos fomentar la cooperación y la voluntad de construir juntos el tiempo por venir, porque ningún problema global se resuelve individualmente.

Solo afrontando unidos esta situación, con la colaboración entre los tres niveles de la Administración, grupos políticos, los agentes económicos y sociales y la ciudadanía en su conjunto podremos salir exitosos. Debemos preservar la coherencia de políticas públicas y marcos regulatorios que propicien la transformación de los sectores.

No es tarea de un solo Gobierno en particular sino de todos a la vez. Necesitamos sumar esfuerzos y escalar la apuesta. El proyecto de reconstrucción implica un compromiso colectivo. Y debemos hacerlo con el máximo consenso posible, a través de un Pacto por la Recuperación Verde que nos permita capitalizar nuestras fortalezas como país.