Dominio público

¿De la equidistancia a la 'equiviolencia'?

Pedro Oliver Olmo

Profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha

Pintadas en la carretera hacia la casa donde pasaban unos días de descanso Pablo Iglesias e Irene Montero con sus hijos en Asturias. TWITTER
Pintadas en la carretera hacia la casa donde pasaban unos días de descanso Pablo Iglesias e Irene Montero con sus hijos en Asturias. TWITTER

La equidistancia es la peor de las metodologías, bajo ella se suele esconder un sectario perezoso, ése que no lee la bibliografía especializada de temáticas que no estudia, ni mucho menos se para a preguntar a las fuentes. ¿De verdad resulta tan difícil distinguir un escrache frente a la casa de un torturador o un corrupto de la presión ultra a un político?

Los escraches, aunque no violentos, cuando empezaron a usarse en la protesta social de España fueron muy pronto polémicos y prácticamente desechados, porque dividían a los activistas, precisamente en torno a la ética de los medios y los fines, y porque daban pábulo a insultos y malas formas que no eran aceptadas por esos movimientos sociales. Esto que digo es fácilmente verificable incluso con fuentes periodísticas.

Sin embargo, hay una legión de analistas, que indudablemente no leen ni un artículo breve sobre movimientos sociales, porfiando con la cantinela plublicistica de la caverna mediática. Como a la COVID de ahora, la sintomatología no se le nota al analista que quiere ir de equidistante simplemente porque le cae mal PIT y le parece que está recibiendo su propia medicina. ¿El ecologista o pacifista que ocupó en el pasado sedes de partido para protestar, ahora tendría que soportar al necio malvado que cree que si le presionan e insultan los fachas está recibiendo una justa retribución? Qué nivel el vuestro, analistas comentaristas, y qué mala leche, ¿de esa manera escribís vuestros libros de historia, derecho o ciencias sociales? Vaya.

Escrache de la PAH al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su visita a Barcelona, en mayo de 2013, para asistir al Salón del Automóvil. EFE
Escrache de la PAH al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su visita a Barcelona, en mayo de 2013, para asistir al Salón del Automóvil. EFE

Como mínimo deberíais preguntar a los movimientos sociales vivos,  ¿no? No es tan difícil como buscar fuentes de hace un siglo o unos lustros. Opináis comprando lo que otros opinadores dictan. Como mínimo deberíais respetar a los movimientos sociales y no confundirlos con PODEMOS, partido al que no le conozco, por cierto, ni un solo escrache, ni uno solo (y quien tenga alguna prueba de lo contrario que la ponga aquí encima, como observador de esos fenómenos estoy seguro de que demostrará que su rigor está al nivel de su orto, tal y como me estoy temiendo de algunos, aunque no voy a nombrar a nadie).

De verdad, quien quiera distinguir un movimiento social reciente (por ejemplo, el 15-M o Stop Desahucios) de un partido igualmente reciente (como PODEMOS), y quien desde ahí quiera entender lo que es un escrache frente a domicilios de torturadores o corruptos (práctica de protesta muy poco utilizada en España), diferenciando sus formas y objetivos de la presión ultraderechista (usada a rabiar ahora en España contra Pablo Iglesias y su familia), que lea y deje de decir tontadas que solo alimentan la mente embrutecida de los ultras (no sea que tengan que lamentar algún resultado luctuoso y se vean obligados a echar mano del repertorio hipócrita de la equiviolencia).