Dominio público

Se presenta la campaña OtraLeyElectoral

res personas sujetan una urna sobre las papeletas en un colegio electoral. EFE
res personas sujetan una urna sobre las papeletas en un colegio electoral. EFE

Un lugar recurrente de la democracia española es la necesaria reforma de la Ley Electoral, es una demanda que en determinados momentos se ha transformado en una petición generalizada de la sociedad española, momento en que casi todos los partidos se apuntan a la ola, pero en cuanto la marea baja se olvidan de ella y sobre todo no se dan casi pasos practicas hacia ella, La inmutabilidad del sistema electoral ha sido uno de los axiomas que ha concentrado el malestar ciudadano y las minireformas que se han producido como la del 2011 (pactada entre el PSOE y el PP) ha sido para hacer el sistema más cerrado y de difícil acceso a la voluntad de la ciudadanía. Incluso cuando la presión ha forzado a abrir el tema en sede parlamentaria, como la subcomisión para la reforma electoral de la anterior y breve legislatura todavía estamos esperando los resultados y sobre todo la guía práctica para su concreción.

Hoy día 3 de diciembre se lanza una nueva campaña por parte de diversos ciudadanos con cierta relevancia en sus ámbitos profesionales y políticos. Dicha campaña impulsada por Lorenzo Abadia, empresario y Doctor en Derecho se presenta hoy de forma virtual a través de youtube y facebook compartiendo esta presentación con personas como Iñaki Ezquerra, fundador del Foro de Ermua, Elisa de la Nuez, jurista de la Fundación Hay  Derecho, Victoria Rodriguez, profesor de Ciencias Políticas, Gonzalo Sichar Profesor de Antropología, Cristina Monge Politologa y profesora de Sociología y Enrique del Olmo, sociólogo siendo estos dos últimos miembros de la Asociación Mas Democracia, especialmente activa desde hace 4 años en este campo y que presentó su propuesta de reforma electoral a la Subcomisión del Congreso de Diputados.

Es una campaña que surge por lo tanto de la sociedad civil y que sin presentar una propuesta cerrada del tipo de reforma si apunta algunos principios básicos, como son:

La proporcionalidad

El primer objetivo de cualquier reforma debe garantizar que el valor del voto sea igual para cualquier ciudadano o ciudadana, indistintamente del territorio en el que viva. Nuestra actual democracia, superados los obstáculos de la transición, requiere de un sistema electoral que tienda a una mayor proporcionalidad entre las preferencias expresadas por los ciudadanos y los resultados expresados en diputados y diputadas para cada formación política.

Lo que aparece cuando estamos hablando de proporcionalidad, no es un tema de proporcionalidad pura de hecho estamos refiriéndonos a dos proporcionalidades que están imbricadas en el concepto: a) La que hace referencia a la relación cuantitativa que se establece entre votantes y elegidos y b) La que hace referencia a que las diversas fuerzas políticas sean tratadas en situación de igualdad.

Nuestro sistema no es desproporcional (ocupamos el lugar 75 de las 95 democracias analizadas –Ming 2017) por la tan afamada Ley D´Hondt cuya incidencia es menor sino por la circunscripción provincial como base de elección que provoca distorsiones tan graves que en un lugar para tener un diputado hacen falta 130.000 votos y en otras solamente 35.000 con lo que el valor del voto es llamativamente desigual.

La cercanía entre elector y elegido

Un tema central consideran también los promotores es la vinculación entre el elector y el elegido, que es uno de los problemas centrales que afectan a la inclusión de los ciudadanos en el sistema político, y cuya distancia es uno de los factores que han acelerado la desafección ciudadana y el "extrañamiento" entre elector y elegido. Siendo por lo tanto las cúpulas de los partidos las que controlan las listas electorales y del "buen" comportamiento interno de los diputados depende su continuidad en el escaño en el futuro. Es impensable en nuestro país que suceda como en Gran Bretaña donde los "incumplimientos" de la disciplina no impiden a los diputados laboristas o conservadores seguir representando a su distrito si los electores están contentos con su desempeño.

La campaña busca recabar apoyos mediante firmas para que se abra de una vez el debate y el cambio de la Ley Electoral y que cientos de miles de ciudadanos se manifieste. Los impulsores no presentan un modelo cerrado de propuesta sino unas referencias globales: inclusiva, integradora y transversal.