Dominio público

El PP contra la recuperación

Pedro Casares Hontañón

Portavoz de Economía del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, diputado por Cantabria, y Secretario de Ordenación Territorial, Vivienda, Infraestructuras y Transportes del PSOE

Vista de la bancada del PP en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, durante una sesión de Control al Gobierno. E.P./E. Parra/POOL
Vista de la bancada del PP en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, durante una sesión de Control al Gobierno. E.P./E. Parra/POOL

Las crisis siempre son distintas, pero hemos comprobado que la actitud del Partido Popular ante los desafíos a los que se enfrente España, no. Aquella afirmación en 2010 del entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la que decía textualmente "Qué caiga España, que ya la levantaremos nosotros", se ha evidenciado una estrategia de partido que perdura en el tiempo. Hoy, España es un país en el que puede sorprendernos cualquier situación que se produzca, excepto si hace referencia al papel del PP cada vez que la ciudadanía, con sus votos, les sitúa en la oposición.  Ese "cuanto peor para todos, mejor para ellos", el PP lo hace extensible a cada acción que adopta, y que en no pocas ocasiones evidencia su irresponsabilidad, su deslealtad y su nula voluntad de proteger los intereses nacionales, como ahora ante la peor crisis sanitaria, económica y social de nuestra historia.

El mismo Partido Popular que "levantó España" con recortes y recetas de austeridad y que antes se había opuesto a todos los avances y conquistas sociales, recurridos al Tribunal Constitucional, vuelve también a recurrir a la Justicia para oponerse a las medidas para avanzar en la recuperación como el Real Decreto-Ley para agilizar la gestión de los Fondos Europeos, con el que el Gobierno quiere poder tramitar con eficacia, celeridad y garantías la recepción de las transferencias y llevar a cabo reformas e inversiones que sean palanca de cambio y de reactivación económica.

Con su actitud evidencian vivir sometidos a una crisis profunda por la corrupción, la falta de liderazgo y el acecho de la extrema derecha. Este nuevo recurso judicial que emplean no es más que una salida forzosa al callejón sin salida en el que se encuentran. La abstención de VOX, que permitió aprobar la convalidación del Real Decreto- Ley para la modernización de la Administración Pública y para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, evidenció la irrelevancia del Partido Popular al intentar imitar a la extrema derecha, que les dejo fuera de juego. Las elecciones en Cataluña han vuelto a demostrar que si hablan como VOX, si proponen como VOX y hacen política como VOX, sus votantes acaban votando a VOX, que se ha convertido en la cuarta fuerza política del Parlament de Cataluña, frente al PP, la última fuerza política en escaños y al borde de desaparecer de la política institucional catalana.

La radicalidad y la falta de patriotismo en las peores circunstancias de nuestra historia reciente les ha retratado en Cataluña, pero el malestar y la desafección se extiende a todo el país, en el que la extrema derecha crece a la misma velocidad que el PP pasa a ser irrelevante. La recuperación llegará, con o sin ellos, pero la calidad democrática de nuestro país pierde. El Gobierno y el PSOE no vamos a dejar de trabajar para desarrollar inversiones y reformas estructurales, recuperar el empleo y la actividad económica, para alcanzar lo antes posible el nivel de PIB previo a la llegada de la pandemia y volver a la senda de crecimiento en la que nuestro país se encontraba hace justo solo un año. Pero el país merecería que pudiéramos hacerlo de la mano del principal partido de la oposición.