Dominio público

¡A Rivas, parias de la tierra!

Sato Díaz

@JDSato

La secuencia se repetía como un ritual. Así lo he compartido con diferentes periodistas que le entrevistaron. La cita se producía en la cafetería Alfonso XII, en el barrio de La Magdalena. Allí esperaba Julio Anguita a terminar el café. Solo entonces invitaba al entrevistador a entrar a su casa cordobesa, muy cerca. El profesor de Historia fallecía el 16 de mayo de 2020, y en una de sus últimas entrevistas me contaba su gran preocupación por el mundo que quedaría detrás de la pandemia, aunque se mostraba optimista (ese optimismo revolucionario) pues una nueva etapa se abría, otra oportunidad para el ser humano.

Este fin de semana, Anguita será homenajeado en la fiesta del centenario del PCE en Rivas. Es la primera fiesta del partido desde su fallecimiento y se prevé un momento emotivo cuando la tarde del sábado, previamente al mitin central que cada año pronuncia el secretario general (cargo que recae sobre el secretario de estado de Agenda 2030, Enrique Santiago), sea recordado desde el escenario en un acto en el que participa el ministro de Consumo y coordinador federal de IU, Alberto Garzón.

Precisamente Anguita, siendo secretario general del PCE en 1996, pronunciaba un importante discurso. Leyó los artículos de la Constitución de mayor contenido social y verificando que esos derechos no se cumplían, anunciaba que el PCE se consideraba libre de consensos, y que perseguiría "contenidos y fórmulas de Estado enraizados en nuestra teoría política, en nuestra historia y en algo muy importante: nuestra cultura y nuestros sentimientos". Hace 25 años desde que el dirigente cordobés pronunciara esas palabras, desde que el PCE rompiera su compromiso con la Transición y la monarquía parlamentaria, del comienzo de la lucha para superar con el Régimen del 78.

Lejos quedan las multitudinarias fiestas que la militancia comunista organizaba en la Casa de Campo. Hoy, con la derecha radicalizada de PP y Ciudadanos en el Ayuntamiento de Cibeles, el PCE organiza la fiesta en Rivas, la aldea gala madrileña de la izquierda. Hoy, el discurso que escucharemos en boca del secretario general será muy distinto. El PCE cumple 100 años participando, por primera vez desde la II República, en el Gobierno del Estado.

Si Anguita, hace 25 años, pronunciaba un discurso rupturista con la etapa anterior en la que el partido arrimó el hombro para participar de los consensos de la Transición, si hace un cuarto de siglo el PCE apostaba por trascender el edificio institucional y constitucional, hoy es el espacio heredero del PCE, Unidas Podemos, uno de los mayores baluartes de esta arquitectura.

"Hay que joderse con que seamos nosotros quienes tengamos que defender la institución", comentaba esta semana un diputado de Unidas Podemos en el patio del Congreso, después del show del diputado de Vox, José María Sánchez, quien llamó "bruja" a la diputada socialista Laura Berja e interrumpió la sesión plenaria ante la pasividad del vicepresidente primero del Congreso, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Y he aquí la paradoja política del momento: justo cuando sobre el papel el actual Ejecutivo es el más progresista de la historia reciente, la ofensiva ultraderechista es tan fuerte que hace peligrar los propios consensos de la Transición, precisamente.

El nacionalismo español exacerbado nos acerca al riesgo de una recentralización nacional; el conservadurismo moral, pone en peligro a colectivos como el LGTBI o los derechos conquistados por las feministas; el racismo perpetuado en las instituciones ahora campa a sus anchas por calles, platós y parlamentos. La democracia está en peligro. Nadie dijo que el siglo XXI tuviera que ser mejor que el trágico siglo XX.

La fiesta del centenario del PCE tiene un alto interés político este año. Es el momento escogido por Pablo Iglesias para reaparecer en un escenario. El acto de cierre, el domingo, contará con Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y militante comunista. Tras ella, el cantautor cubano, Silvio Rodríguez, ofrecerá un concierto en un momento de especial trascendencia para Cuba y su régimen socialista.

El PCE cumple 100 años y es motivo de celebración. Un partido que por su historia es una de las instituciones que más han aportado a la democracia española, por la que siempre lucharon en los años más oscuros del siglo pasado. Hoy, cuando las derechas y ultraderechas intentan equiparar al nazismo con el comunismo, al nazismo con quien confrontó a esta lacra, cabe reconocer la historia y aportaciones del PCE. ¡A Rivas parias de la tierra!