Dominio público

Carta abierta a Yolanda Díaz desde Andalucía

Carmen Lizárraga

Profesora Titular de Economía de la Universidad de Granada

Manuel Monereo

Analista político

Juan Torres López

Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en el debate ‘Trabajo digno, vida buena’, durante el encuentro ‘Miradas Ambplias’, de Podemos-Ahal Dugu, en el BEC, a 18 de diciembre de 2021, en Barakaldo, Vizcaya (Euskadi).- H. Bilbao / Europa Press

Querida Yolanda:

Contemplamos con gran alegría que una persona como tú se muestre dispuesta a liderar un nuevo proyecto que ilusione y movilice a la sociedad española. En medio de tanta crispación, da gusto comprobar que es posible hacer política y gobernar con firmeza, sensatez y sin perder las formas ni la cordialidad. Nunca ha sido tan necesario que la izquierda, vale decir las personas de izquierda, sean vanguardia y referencia de los buenos sentimientos porque no hay política transformadora sin transmitir humanidad y buenas emociones.

Nos alegra sobremanera que, incluso antes de formalizarse el proyecto, hayas sido capaz de concitar la complicidad de otras mujeres con gran responsabilidad política en diferentes comunidades. Vuestro protagonismo ha marcado un hito de sororidad en la política española, aunque puedes imaginar que nos parece que hubiera sido muy necesaria la presencia andaluza.

Creemos que tu comportamiento eficaz, riguroso y dialogante como ministra y los importantes logros sociales alcanzados bajo tu mandato son un capital de primer orden para consolidar gobiernos progresistas y frenar el auge del neofascismo al servicio de los intereses económicos más egoístas y antisociales. Y tenemos la certeza de que tu liderazgo, firmeza y compromiso puedan poner orden y sensatez en las organizaciones, movimientos y grupos o personas individuales que han de hermanarse si de verdad quieren defender con eficacia a la mayoría social.

Con independencia de ello, lo que principalmente nos lleva a enviarte esta carta abierta es compartir contigo desde Andalucía tres preocupaciones que creemos que pueden resultarte decisivas si, definitivamente, se pone en marcha el proyecto de ámbito nacional que ojalá lideres.

Sabemos que tu agenda está siempre colmada pero tenemos la obligación de decirte que se te echa en falta en Andalucía, la tierra donde las políticas orientadas a defender los intereses de las clases más ricas y privilegiadas han provocado históricamente el empobrecimiento y desempleo más elevados de España y que perjudican en mayor medida a las personas más jóvenes y a las mujeres.

En segundo lugar, nos gustaría señalarte que, a nuestro juicio, no es posible cambiar el modelo y el rumbo de la economía y sociedad españolas sin modificar los de Andalucía y el tipo de inserción de nuestra Comunidad con el resto del Estado. El dominio oligárquico ha hecho de España un espacio desvertebrado que ha destruido la industria y las cadenas de apropiación del valor, para convertir su economía en una mera actividad de extracción de rentas hacia el exterior. Un proceso que solo puede terminar con gran concentración de la riqueza en cada vez menos manos y el aumento de las desigualdades. Y para salir de esa posición periférica y dependiente a la que han llevado a España respecto al centro de Europa es imprescindible poner en marcha un proyecto que nos vertebre y corrija primero las crecientes divergencias sociales y económicas que se fraguan en nuestro interior.

Por último, quisiéramos llamarte la atención sobre una cuestión muy pragmática y evidente pero que parece no haber sido percibida todavía por el conjunto de la izquierda. Desde el final del franquismo, ningún partido o proyecto político tiene éxito a nivel estatal si antes no ha tenido un resultado exitoso en las elecciones autonómicas de Andalucía. A tenor de lo que ha ido sucediendo hasta este momento, nos parece que el proyecto que encabeces solo tendrá éxito si ha brotado antes con buen resultado en nuestra próxima convocatoria electoral.

Naturalmente, esta llamada para que tengas presente lo que ocurra en Andalucía no quita que nuestra principal preocupación sea la frustrante falta de entendimiento y la división en la izquierda andaluza mientras que la derecha no para de privatizar y adoptar medidas que debilitan cada día más los servicios públicos y de bienestar en nuestra tierra. Una desencuentro tanto más grave cuando las elecciones están a la vuelta de la esquina. Esperamos que se resuelva pronto porque es verdaderamente urgente, como demuestra -por poner un solo ejemplo- que Andalucía haya perdido 8.000 profesionales sanitarios en medio de una pandemia gravísima. Nosotros te ofrecemos el compromiso de ayudar en lo que podamos para que predomine cuanto antes la sensatez y la responsabilidad que traigan consigo la unidad. Una unidad ciudadana y transversal que, como tú vienes proponiendo a escala nacional, vaya más allá de los simples acuerdos entre organizaciones o partidos.

Sin más, compartimos contigo estas reflexiones, te enviamos ánimo y te brindamos el modesto apoyo que esté en nuestras manos darte.