Ecologismo de emergencia

La genialidad de niños y niñas: antídoto para el Mar Menor y La Manga

Artículo de 6° del Colegio Público La Asomada de Cartagena
"El Mar Menor de los Niños"

El ecosistema del Mar Menor dispone de seis figuras de protección, algunas de rango mundial: Humedal Ramsar de Importancia Internacional (HII), Zona Especial Comunitaria (ZEC), Lugar de Interés Comunitario (LIC), Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA), Zona Especialmente Protegida de Interés para el Mediterráneo (ZEPIM) y Espacio Natural Protegido (ENP); pero si por algo ha irrumpido en los medios nacionales, recientemente, ha sido por dos acontecimientos negativos: la sopa verde de 2016 y la muerte masiva de peces y crustáceos del 12 de octubre de 2019.

Son las dos caras de la verdad. Por un lado, un filón para el Turismo y una maravilla geográfica, que junto a su ecosistema, podrían ser anheladas por cualquier Comunidad Autónoma. Por otro lado, los efectos visibles de la acción humana, fruto de un desmesurado abuso sobre la laguna y la falta de adecuación en la gestión a su nivel de protección acordado. El resultado es catastrófico para fauna, flora y también para el paisaje y las actividades económicas que de ellos dependen.

Cuando en mayo de 2018, todo parecía en orden para el Mar Menor, el alumnado de Quinto curso del colegio público La Asomada (Cartagena) suspiraba con tristeza ante la noticia de última hora: "Lo sentimos, tenemos que cancelar la salida a Los Nietos. La playa está en muy mal estado y nos desaconsejan ir". 

Su desilusión  requirió de explicaciones porque les habíamos dejado sin playa, pero despertó un inusitado interés por la investigación para conocer qué había pasado y como se podía revertir ese mal estado. Ninguna otra clase de ningún colegio debía de quedarse otra vez sin excursión a las playas del Mar Menor. 

Así nació "El Mar Menor de los Niños", el proyecto educativo de alumnas y alumnos de 11 años, que se empoderó para aportar una solución para cada problema. Tres cursos después, sus ideas tienen más vigencia que nunca. Su experiencia de aprendizaje-servicio (aprender a partir de las necesidades reales de un entorno) ha despertado un gran interés en diversos sectores de la sociedad murciana, y también en el resto de España. Su secreto: no se buscan culpables, no hay imposibles, sus ideas son moderadas sin extremos de ningún tipo y solamente quieren sumar porque anhelan ver sus propuestas hechas realidad.

Casi dos años después han conseguido un "Premio a la Educación Medioambiental", están clasificados en el puesto 43 en la lista de 50 "influencers" de sostenibilidad medioambiental de España y suman más de 6.000 seguidores en las tres redes sociales del proyecto (@nuestromarmenor), pero ¿qué es lo que han propuesto estos escolares en sus 212 propuestas? ¿Cómo podrían cambiar este entorno geográfico privilegiado?

Ahora una distopía:

Año 2025: bienvenidos al Parque Regional del Mar Menor y La Manga

Los niños de El Mar Menor de los Niños han cumplido 18 años y ya pueden apreciarse el fruto que dio la aplicación de sus propuestas positivas en el Mar Menor y La Manga.

El gran Sendero Azul circular del Mar Menor bordea la laguna de norte a sur y continúa hacia La Manga. Los vecinos están encantados de haber eliminado la primera línea de tráfico pegada a la playa, y sus aparcamientos, porque ahora los niños juegan ahí y los mayores hacen deporte aprovechando este gran sendero azul. Sus pinos están creciendo a buen ritmo para recuperar el esplendor perdido con las talas de árboles del siglo XVI (cuando se fueron eliminando pinares para divisar piratas) y el tránsito de personas caminando y en bicicleta es continuo. Los arbustos y matorrales que bordean el sendero azul han contribuido a que las nuevas DANAS no hayan erosionado más playa y contribuyen con su aroma a romero, tomillo y lavanda a dar un aire más natural al entorno. 

Los bañistas son más cuidadosos porque solamente usan cremas solares biodegradables y sin químicos con lo cual ya hay un contaminante menos. Hay zonas balizadas para entrar al mar creando pasillos hacia zonas profundas del baño porque sirven para recuperar el suelo y que se recupere la planta marina cymodocea nodosa que oxigena el agua y previene de la formación de fangos. Los "domingueros" ahora vienen con fiambreras y bolsas de tela porque venir con envases de plástico les puede acarrear una multa. Hasta en los bares de playa hay cubiertos y vasos reutilizables, que usas con una pequeña fianza, gracias a la Red de Chiringuitos Sostenibles del Mar Menor, creada para concienciar al ramo de la hostelería.

Los residuos ahora se gestionan conjuntamente por los cuatro ayuntamientos de la zona: Cartagena, Los Alcázares, San Javier y San Pedro del Pinatar. Hay una planta de compostaje mancomunada para lodos retirados y restos de poda con cuya mezcla se abonan los jardines y parques, ¡el contenedor marrón está siendo un éxito!

La lavandería industrial con productos ecológicos que se construyó para apoyar a restaurantes y bares en la retirada de servilletas de papel y su cambio por otras de tela, está funcionando a buen ritmo y ha creado empleo en los barrios que tenían más paro. Ahora también se friegan las terrazas y suelos con productos biodegradables sin químicos y quedan muy limpias. 

En esta Parque Natural que se ha convertido el Mar Menor se practica la vela y se ha recuperado la vela latina, es el paraíso de los kiters (Kitesurf) y del windsurf. Ahora todos los colegios de la Región de Murcia hacen un pequeño viaje de estudios para aprender a palear con el kayak y la piragua y empiezan a sentir el impulso de la vela en las pastinacas. Los deportes náuticos sin motor son la principal atracción de la laguna y las motos de agua se han trasladado a la parte mediterránea de La Manga para recuperar las poblaciones de caballitos, anguilas y nacras. Si te gustan las motos de agua, puedes seguir entrenando en circuitos creados en una gran piscina que realmente es una balsa de riego y contención de inundaciones, pero se ha dejado un pequeño circuito de prueba en el Mar Menor.

Desde aquel 12 de octubre, se tomó en seria consideración el valor ecológico de la fauna, sobre todo, y de la flora; existen zonas de reserva en las que la visita se realiza previa inscripción y en una ruta realizada con esnórquel  se pueden avistar anguilas, nacras y caballitos.

El turismo se ha reconvertido en una actividad sostenible. El ecoturismo del Mar Menor es respetuoso y por esta razón se han multiplicado los visitantes que optan por realizar el circuito por las Islas Menores y Mayores en el barco eólico solar; otros también se atreven con la nueva atracción, visitar los alrededores de la reserva marina de Islas Hormigas de Cabo de Palos en el Barco de visión submarina, que tiene su suelo de cristal. 

¿Sabíais que llevar vuestra bicicleta al Territorio Mar Menor es algo casi obligado? De todos los campos de cultivo limítrofes se cedió una parte para acondicionar un itinerario ecoturístico para senderistas y ciclistas que además se integra en la red europea Eurovelo. Este camino natural de tierra se bordea de árboles mediterráneos y los llamados "filtros verdes", una vegetación que se extienden hacia ramblas y montañas limítrofes, sirviendo de freno y filtro a escorrentías y riadas. El reto familiar de moda este verano es en familia todo el contorno del Mar Menor desde el Molino de Quintín hasta Veneziola, ya en La Manga; ¡algunos lo hacen a pie con mochilas y durmiendo en los campings de alrededor!

Si hay un entorno que ha cambiado radicalmente es La Manga. Desde que se restringió el acceso de vehículos particulares, sus aceras, paseos y accesos a playas se han renaturalizado con un pavimento de tierra, plantación de pinos y sendas flanqueadas por tarays. La Manga puede disfrutarse en sus tres caras: 

  • La del Mar Menor con el Sendero Azul Circular que recorre la primera línea de costa de la laguna salada; 
  • La del Mar Mediterráneo, que tiene el paseo de madera sobreelevado más largo de Europa y posiblemente del mundo, discurre entre Cabo de Palos y el final de La Manga, permitiendo la regeneración de dunas bajo sus tablones, mayor resistencia frente a temporales y además se ha conseguido que aniden cuatro tortugas bobas en este verano;
  • El paso central, anteriormente conocido como Gran Vía, se denomina ahora Gran Paseo Dos Mares. Por sus dos carriles el tráfico es amable y circulan solamente autobuses de ruta circular (cada cinco minutos), algunos vehículos colectivos de hoteles para turistas con sus maletas, pequeñas furgonetas de excursiones organizadas (en vehículos eléctricos), unos pocos coches de residentes y el tranvía que conecta todo el Arco Sur. Es un bulevar transformado en jardín botánico pero también es un gran parque cultural al aire libre con esculturas y fuentes sostenibles en cada kilómetro. En las plazas formadas en su interior, hay pequeños centros gastronómicos temáticos de cocina regional o internacional.

 

¡Qué suerte de haber podido tomar las propuestas de unos niños en serio! Gracias a sus ideas, ahora en La Manga se tienen nuevas atracciones turísticas de primer nivel:

  • el Aquarium en el que se han reproducido nacras, fartet, anguilas y caballitos tras aquel desastre llamado "Ecocidio"; ahora es un Centro de Recuperación de Fauna Marina y está en Cabo de Palos;
  • el Museo de El Sirio, que cuenta la historia de este "Titanic" europeo hundido tras chocar contra el Bajo de Fuera y partirse en dos;
  • la experiencia prehistórica de Las Amoladeras, donde se ha reproducido las cabañas de los primeros "veraneantes" de La Manga y se representan algunas investigaciones de cómo fue esta "manga" de arena varios miles de años atrás.

A vueltas con estas primeras semanas de 2020 aún no sabemos si este futuro distópico se convertirá en realidad, pero sí sabemos en nuestro Colegio Público La Asomada, que el futuro que queremos es de un Parque Regional para el Territorio Mar Menor. 

Quién sabe si este futuro podrá hacerse realidad porque algún alumno o alumna sea el futuro Presidente de la Región de Murcia para entonces.