Opinión · EconoNuestra

Política de sostenibilidad para el siglo XXI 

Fernando Prieto  
Ecólogo 

Las elecciones europeas han sido hace poco. El medio ambiente y la sostenibilidad, con todos sus elementos –desde energía, infraestructuras, costas, incendios forestales o calidad del aire– han pasado prácticamente desapercibidos. De otros temas, como sanidad,  educación, dependencia y desigualdad, se ha hablado mucho más, y es lógico. Sin embargo, sin una política adecuada de sostenibilidad, sin una energía producida de una forma razonable, sin una protección de la biodiversidad y de los recursos naturales, etc. empeorará la salud pública, se acentuarán las desigualdades, aumentará el paro, y la economía, sin duda, irá a peor.

Es posible imaginar una nueva política de sostenibilidad. Una nueva política que incentive la transición hacia un escenario más sostenible, que cree empleo, que disminuya la desigualdad, que respete el medio ambiente, y que integre aspectos ambientales, sociales y económicos con principios éticos. Es hora de empezar a proponerla. Desagregada en planes, proyectos y programas debidamente valorados y cuantificados, para que en los próximos ciclos electorales se presenten estos programas a los ciudadanos, sobre todo los más centrados en objetivos de sostenibilidad a escala municipal.

Sin duda, una nueva política de sostenibilidad deberá estar en línea con los grandes Objetivos de Desarrollo del Milenio propuestos para #2015 por el SDSN. A continuación una traducción libre de los 10 objetivos y metas propuestas:

. Objetivo 1: Fin de la pobreza extrema, incluyendo el hambre

. Objetivo 2: Promover el crecimiento económico y el empleo decente en los todos los lugares del planeta

. Objetivo 3: Asegurar el aprendizaje eficaz para todos los niños y jóvenes, a lo largo de su vida

. Objetivo 4: Lograr la igualdad de género, la inclusión social y los derechos humanos

. Objetivo 5: Lograr la salud y el bienestar en todas las edades

. Objetivo 6: Mejorar los sistemas agrícolas y fomentar la prosperidad rural

. Objetivo 7: Potenciar ciudades inclusivas, productivos y resilientes

. Objetivo 8: Frenar el cambio climático inducido por los seres humanos y asegurar una energía sostenible

. Objetivo 9: Mantener la biodiversidad y garantizar una buena gestión del agua, los océanos, los bosques y los recursos naturales

Objetivo 10: Transformación de los gobierno y de las tecnologías para el desarrollo sostenible

Tanto las políticas de sostenibilidad de un país, comunidad autónoma, ayuntamiento, o incluso una empresa, deberán involucrarse, en un proceso de arriba abajo y de abajo a arriba, para conseguir estos grandes objetivos.

En el caso de España, algunos de los principios que subyacen son tan evidentes como no aplicados hasta ahora:

. La gestión de la demanda, en lugar del aumento de la oferta, tanto en agua (desalación o trasvases frente a ahorro y eficiencia), como en energía (aumento de producción en vez de ahorro y eficiencia)

. La puesta en marcha de una economía circular, que aplique el criterio de la cuna a la cuna, apostando por el reciclaje de todos los materiales

. Una política realmente preventiva, con criterios de minimización de impacto, de rigurosa evaluación ambiental de proyectos y estratégica

. Donde el que contamina paga

. Que inicie de una manera seria la transición energética, hacia una economía baja en carbono

. Que no ejecute políticas contradictorias, (por ejemplo, apoyar el carbón y proponer la reducción de emisiones,

Y también que no traspase una serie de líneas rojas mientras no se demuestre que no tienen efectos sobre la salud o los ecosistemas

. Que no apueste por el fracking –que va en dirección contraria a estas bajas emisiones–, o los transgénicos, Que abandone la energía nuclear (por insegura y cara)

. Que no apoye un Tratado de Libre Comercio UE-EEUU sin evaluar (ante los posibles impactos sobre países en desarrollo y sobre el nuestro).

. Que no arriesgue con la utilización y síntesis de compuestos químicos peligrosos o cancerígenos

Algunas actuaciones concretas para encarar los próximos retos pueden ser:

Actuaciones serias de reducción de emisiones: estrategia de reducción de emisions de CO2, como acaba de hacer USA, por ejemplo

. Adaptación al cambio climático por parte de los gobiernos, ayuntamientos y empresas, (éste país va a ser los más afectados): estrategia de adaptación del cambio climático

. Apuesta definitiva por la transición energética con el paulatino apoyo a las energías renovables hasta que sean rentables por si solas, buscando ahorro y eficiencia: plan de apoyo a las renovables

. Facilitación del autoabastecimiento y la energía distribuida: un millón de tejados solares, para empezar

. Una política rural basada en la biodiversidad, en las diferencias de los ecosistemas y la gestión tradicional: mantener la biodiversidad mediante la gestión tradicional

. Control de los incendios forestales desde un enfoque preventivo, y apuesta por una por una gestión forestal sostenible

. Realización de corredores ecológicos entre espacios protegidos: por una red viva de espacios protegidos

. Aumento de la transparencia y rendición de cuentas a las empresas mediante la obligación de la responsabilidad corporativa

. Objetivo de minimización de residuos, que potencie el reciclajede todos los recursos, también de los urbanos: plan de residuos cero

. Plan específico para el litoral que impida la construcción en los primeros 500 metros de costa: plan de gestión integrada de zonas costeras

. Protección de la salud por la mala calidad del aire y se modifique tanto el transporte individual (un 80% de la contaminación), como de las fuentes fijas que siguen afectando las ciudades (incineradoras, térmicas, industrias): plan de mejora de la calidad del airte

Política de ahorro y gestión eficiente del agua, que asigne caudales ecológicos, que gestione la sequía, que apueste por la gestión pública del agua: plan de racionalización de los recursos hídricos

Algunos de los objetivos transversales que deben subyacer a todos estos planes y programas son los siguientes:

. Basar las actuaciones en indicadores de bienestar, plan del buen vivir, con indicadores que deben medir el objetivo final, es decir: las políticas se diseñan y se ejecutan para el aumento del bienestar de los ciudadanos, no de las corporaciones o de los políticos

. Que evalúe las políticas con criterios de eficiencia, sostenibilidad, pertinencia, complementariedad, etc., y cuantifique los costos, los impactos, los resultados…

. Que filtre todas las políticas con los criterios de sostenibilidad para que no haya contradicciones entre las políticas, es decir que haya complementariedad entre las mismas.

Para conseguir estos objetivos de sostenibilidad será necesario trabajar por el bien común y no por el de algunas empresas. Y, las decisiones deberán basarse en la mejor ciencia disponible sobre la que deberá haber una adecuada gobernanza, y no en intereses coyunturales limitados al corto plazo. Así, estados, ayuntamientos, empresas, sociedad civil y ciudadanos podrán transitar hacia la era de la sostenibilidad.