Opinion · EconoNuestra

El mundo apuesta por la energía solar, ¿y España?

Ignacio Mártil
Catedrático de Electrónica de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Real Sociedad Española de Física

La drástica reducción de los precios que han experimentado en los últimos años los paneles solares hace que, al día de hoy, el precio de la energía solar fotovoltaica (en lo que sigue, ESF) pueda competir en igualdad de condiciones con la obtenida con otras fuentes de energía no renovables, sin el respaldo de subvenciones de ninguna clase, fenómeno conocido como paridad de red.

La evolución del precio del vatio solar desde 1980 hasta nuestros días puede verse en la siguiente gráfica, en la que se aprecia la influencia determinante de la cantidad de potencia instalada en el mundo como factor decisivo en la reducción del precio; esa tendencia se conoce como “curva de aprendizaje” de la ESF. La figura muestra como cada vez que la potencia total instalada se duplica, el precio del vatio baja un 20% y esto ha venido siendo así durante los últimos 35 años. El precio del vatio solar en 2007, año en el que comenzó la participación significativa de la ESF en el “mix” energético español y en 2013, se muestran en la misma figura. Se aprecia una reducción en el precio de un año al otro en un factor 6:Learning FV

Evolución del precio del vatio solar. Ambas escalas son logarítmicas
Fuente: Elaboración propia a partir del informe Fraunhofer PV Report 2014

La relación entre el precio de los paneles y el de la energía eléctrica que producen es muy dependiente de diversos factores: coste de la instalación, vida estimada del panel solar, insolación media en el lugar de instalación, energía producida durante su tiempo de utilización, etc.; es decir, el precio de la energía producida viene muy determinado por los niveles de insolación existentes en el lugar de ubicación de los paneles, de manera que cuanto mayor sea aquella, menor será el precio de la electricidad producida. Con el precio que tienen los paneles solares en la actualidad, y para una instalación localizada en una zona con unos niveles de irradiación de 1.500 kWh/m².año, que es el valor promedio para la península ibérica, el precio del kWh a finales de 2014 se situó en el margen 0.08-0.1 €/kWh, precio comparable al que producen la electricidad las centrales de carbón, de gas o las nucleares.

El proceso de abaratamiento de la ESF mostrado en la figura es irreversible, ya que al ser una apuesta decidida por parte de los países más industrializados del planeta, la economía de escala que generan es un factor determinante en el abaratamiento mostrado en la figura, por lo que los precios seguirán reduciéndose en el futuro inmediato. En efecto, un reciente informe del Fraunhofer Institut for Solar Energy sitúa los precios esperados para la ESF en 0,04-0,06 €/kWh para 2025 y en 0,02-0,04 €/kWh para 2050.

Lo que esta ocurriendo con la ESF es generalizable a las energías renovables. En 2014, el total de potencia renovable instalada en el mundo superó por primera vez a la potencia instalada proveniente de fuentes no renovables. De hecho, las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía apuntan a que la ESF será la fuente principal de producción de energía para mediados de este siglo.

La potencia solar fotovoltaica instalada acumulada en el mundo hasta finales de 2014 fue de 177.000 millones de vatios (MW); los países que tienen más potencia instalada se muestran en la siguiente tabla:

Top Ten PV

Países con más potencia fotovoltaica instalada al final de 2014 (en MW)

Mención especial merecen países como Alemania, que impulsa esta fuente de energía decididamente desde comienzos del presente siglo; China, que se ha incorporado a la carrera desde hace un par de años; Japón, líder histórico de esta fuente de energía, por la que vuelve a apostar decididamente tras el desastre de Fukushima; Italia, con un enorme incremento de potencia instalada desde 2011; EEUU y principalmente el estado de California, con una potencia instalada a finales de 2014 muy próxima a los 10.000 MW y con proyectos para futuras instalaciones ya aprobadas que suman 19.200 MW adicionales. Incluso Francia, afincado en el casi exclusivo “monocultivo” de energía nuclear, acaba de aprobar un ambicioso plan para cambiar su modelo energético con objeto de sustituir paulatinamente sus centrales nucleares por energías renovables. En Asia, la India se convertirá en los próximos años en el mayor mercado de ESF del mundo, con más de 100.000 MW previstos. Las previsiones de crecimiento de la ESF en el mundo para los próximos años indican que para 2018 la potencia total instalada alcanzará o incluso superará los 400.000 MW, más que duplicando la potencia instalada a finales de 2014.

La apuesta por la ESF tiene y tendrá consecuencias de gran impacto a escala global debido a diversos factores:

– La energía proveniente del sol que alcanza la tierra en un año es unas 1.000 veces mayor que el consumo total de todas las fuentes de energía de todo el planeta. Por lo tanto, su uso permitirá independencia y suficiencia energética a todos los países que apuesten decididamente por ella.

– El combustible es gratuito, lo que hará que los países pobres, que coincide que son los más soleados del planeta, puedan acceder de manera autónoma a la energía, sin depender de grandes y costosas inversiones en centrales térmicas, tecnología que esos países no suelen poseer, lo que los hace vulnerables y dependientes de quien disponga de dicha tecnología. Además, es un hecho contrastable que cuanta más ESF hay en el “mix” energético de un país, más barato es el precio de la electricidad.

– Es una fuente de energía limpia y distribuida, lo que permitirá, conforme su uso se generalice más aún en el futuro, disponer de una fuente de energía barata, inagotable y libre de contaminación cerca del punto de consumo, evitando grandes infraestructuras de transporte y distribución y evitando también las pérdidas asociadas a los mismos (alrededor del 15% de la energía producida se pierde entre ambos factores)

– Proporciona una gran cantidad de empleos de elevada cualificación. En la actualidad, las energías renovables dan trabajo a 7,7 millones de personas en todo el mundo; de ellos, 2,5 millones vinculados a la ESF, de acuerdo con la siguiente figura:

IRENA jobs 2015

Empleos del sector de las energías renovables en el mundo.
Fuente: International Renewable Energy Agency 2015

En marcado contraste con todo lo anterior, en nuestro país, la práctica totalidad de la energía solar existente se instaló entre 2007 y 2008, habiéndose paralizado desde entonces nuevas instalaciones por razones esencialmente políticas. Es bien conocida la campaña emprendida por el actual Gobierno del Partido Popular en contra del fomento de las energías renovables. El último golpe es el célebre decreto que penaliza el autoconsumo de energía, del que se han hecho eco fuera de nuestras fronteras.

La apuesta por la ESF es imparable, debido no solo a la reducción de costes descrita, si no al hecho de la mejora continua en la capacidad de almacenamiento de la ESF, una de sus principales limitaciones al día de hoy, pero que con la irrupción en el mercado de manera inminente de baterías como la del fabricante americano Tesla, pueden suponer una auténtica revolución. La capacidad de almacenar la ESF generada durante el día y consumirla durante la noche con esas baterías significará una auténtica ruptura con las energías convencionales y con el actual modelo energético, lo que propiciará un cambio desde un modelo centralizado y contaminante a otro distribuido y limpio. Esto posibilitará que millones de ciudadanos en todo el planeta están en condiciones de acceder a una energía barata y libre de emisiones. Apostar por la ESF sólo puede traer beneficios para nuestro país.