Opinión · EconoNuestra

La Troika eres tú

José Luis Llorente Álvarez
Ingeniero Superior de Minas, Arquitecto de Tecnologías de la Información y miembro de econoNuestra

Entre las muchas desgracias que nos suceden a los ciudadanos de este país, hay algunas que son, al parecer, exógenas y tienen origen en una galaxia muy, muy lejana, en la que habita una siniestra entidad llamada la Troika. Este ser, fantástico o mitológico, es responsable de las políticas de austeridad que ha aplicado y continúa aplicando el gobierno de Mariano Rajoy (muy a su pesar, por supuesto, como le pasaba al senador Palpatine en La Amenaza Fantasma). Y también es el culpable de la destrucción de buena parte de los derechos laborales adquiridos durante décadas al exigir mayores medidas de flexibilidad con un ansia equivalente a la de Jabba the Hutt. Y por si fuera poco es, además, el paladín de los intereses de los lobbies industriales y financieros (¿y de sus malvados droides?), a expensas de los débiles consumidores.

¿Por qué, entonces, no hacemos algo? ¿Por qué no enviamos una misión de valientes caballeros Jedis a luchar contra ella? ¿Por qué aceptamos tantos sacrificios sin tratar de evitarlos? ¿Por qué no nos rebelamos contra tan cruel opresor?

Pues porque no es posible. Porque la Troika eres tú. Y tú no vives en una galaxia lejana. Vives en tu barrio o en tu pueblo, y en él, cada cierto tiempo, vas a un colegio electoral a depositar tu voto. Y este voto decide cómo va a ser y cómo va a actuar, ¡sí!, … la Troika.

Troika es el nombre ruso para un trineo tirado por tres caballos y a la muerte de Josef Stalin fue utilizado este término para designar al triunvirato que tomó el poder, formado por Beria, Malenkov y Molotov, tres fuertes percherones políticos dispuestos a impulsar el país (hubo otra troika anterior, tras la muerte de Lenin, y habría otra después, pero ésta es la más famosa). Hoy en día utilizamos la palabra Troika para representar el grupo de decisión formado por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Vamos a ver cuáles son sus integrantes.

Beria, Malenkov y Molotov

Empecemos por el Banco Central Europeo (BCE) que es una de las siete instituciones europeas que abarcan toda la actividad y ámbitos competenciales de la Unión Europea, y en concreto, entra en el grupo de las tres instituciones sin fines políticos (¡sí! ¡se llaman así!), que son el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), el Tribunal de Cuentas y el mencionado BCE.

El BCE es el banco central de los países de la Unión Europea que tienen el euro como moneda, y tiene como misión principal mantener la estabilidad de precios en la zona del euro para preservar el poder adquisitivo de la moneda única. El BCE es una institución independiente con plena discreción para utilizar sus instrumentos cuando sea necesario a fin de llevar a cabo sus funciones y cumplir su mandato. A cambio, sólo tiene que rendir cuentas ante el Parlamento y la Comisión de la UE presentando un informe anual y respondiendo a las preguntas con las que sea interpelado. Estamos, pues, ante un organismo independiente. ¿Esto nos lleva de nuevo a una galaxia, muy, muy lejana?

Pues no. Creo que no nos lleva tan lejos, ya que los miembros del BCE no nacieron en los despachos que ahora ocupan, sino que fueron nombrados para ejercer esas funciones. Por ejemplo, el Consejo Ejecutivo del BCE está formado por seis miembros, entre ellos el presidente Mario Draghi, todos designados por común acuerdo de los presidentes o primeros ministros de los países de la zona euro, con un mandato de ocho años no renovable. Y el Consejo de Gobierno del BCE, que es el órgano rector supremo del BCE, está formado por los seis anteriores más los diecinueve gobernadores de los bancos centrales nacionales de los países que han adoptado el euro. O sea, que han sido nombrados, como quién dice, aquí mismo.

Las otras cuatro grandes instituciones de la Unión Europea, las instituciones políticas, son las que ejercen los poderes ejecutivo y legislativo: el Parlamento, que representa a los ciudadanos y tiene funciones legislativas, la Comisión Europea, que tiene las funciones ejecutivas, el Consejo de la Unión Europea, que representa a los gobiernos a través de los ministros de cada área y que también tiene funciones legislativas, y el Consejo Europeo, formado por los jefes de estado y o de gobierno de los países miembros, más el presidente Donald Tusk y el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Junker.

El presidente de la Comisión Europea es elegido directamente por el Parlamento Europeo, y tiene que serlo nada menos que por mayoría absoluta, aunque es propuesto por el Consejo Europeo. Luego nombra a los distintos comisarios (uno por cada país) y éstos son evaluados y aceptados tanto por el Parlamento como por el Consejo. Pero, directa o indirectamente, son también elegidos o designados aquí, en casa.

Vamos ahora a hacer un viaje más largo, saltando al otro lado de Atlántico, hasta Washington, en el distrito de Columbia (nombre patriótico dónde los haya, ya que la Tía Columbia es el equivalente femenino del Tío Sam). Allí se encuentra la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI), entidad creada en Bretton Woods en 1944, al tiempo que el Banco Mundial, si bien el FMI no empezó a funcionar hasta el año siguiente. El objetivo del FMI es asegurar la estabilidad del sistema monetario internacional, lo que incluye actuar en las crisis financieras internacionales o ante los problemas de deuda de países concretos. Actualmente participan en el FMI 189 países y el poder de decisión de cada uno es proporcional al tamaño de su economía, al valor de sus reservas y a otras variables económicas.

Desde su creación, el FMI ha tenido siempre (salvo periodos interinidad) un director gerente europeo y un primer subdirector estadounidense. A la actual directora gerente Christine Lagarde la precedieron Dominique Strauss-Kahn y nuestro compatriota Rodrigo Rato, que no dejaron buenos recuerdos por distintos motivos. Sin entrar en muchos más detalles sobre los procedimientos, la realidad es que el nombre del director gerente del FMI se decide en Europa (con la aquiescencia americana), y por políticos europeos.

Lagarde, Draghi y Junker, la nueva Troika

Recapitulando, el presidente y la cúpula del BCE son designados por los gobiernos europeos. Además, el presidente de la Comisión es elegido y los comisarios aceptados por el Parlamento europeo. Y finalmente, el presidente del FMI es elegido por políticos europeos entre políticos europeos.

Creo que no es necesario que me extienda más, ya que a esta altura es evidente que quien elige, designa o aprueba a los miembros de la troika eres ¡sí! tú, mediante tu voto. Tu voto en las elecciones al Parlamento europeo y tu voto en las elecciones generales que deciden el gobierno de España. Tu voto, que sirve para configurar las mayorías que eligen a los miembros de estas instituciones, y que servirán para elegir al sucesor de Draghi y de Junker, y para influir en la designación del sucesor de Lagarde.

La Troika no es un monstruo que nos envía desgracias desde otra galaxia. “Tú, la Troika eres, joven Luke”, es lo que te diría el maestro Yoda. Tenlo en cuenta la próxima vez que votes y piensa que alternativas tienes.