El azar y la necesidad

Déficit contra consulta

Hace un mes y medio CiU inició un proceso de acercamiento a los partidos de la oposición en Badalona con el objetivo de presentar una moción de censura al actual alcalde del PP, el controvertido García Albiol.  Estas negociaciones a día de hoy están frenadas. ¿Cuál es la causa? Aparentemente la negativa del grupo de ICV a aceptar a Ferran Falcó, líder local de CiU e imputado por el caso ADIGSA, como miembro de un nuevo equipo de gobierno. Pero a mi parecer esa no es la verdadera causa del atasco de la moción de censura en Badalona. Todo apunta a que la moción de censura contra Albiol se está utilizando como moneda de cambio en las negociaciones por el objetivo de déficit para este año 2013. Los indicios en este sentido son claros. Hace diez días,  la  presidenta del Parlament de Catalunya y militante de UDC Núria de Gispert, afirmaba tímidamente la posibilidad de aplazar la consulta soberanista con el objetivo de resolver primero la crisis económica. Un día antes Durán y Lleida hacía de pitoniso especulando en Madrid sobre el posible distanciamiento entre CiU y ERC. Hace una semanas el gobierno de la Generalitat suspendía una cumbre con las fuerzas políticas catalanas, para reunirse en solitario en el Palau de Pedralbes y dar un mensaje claro a los consellers, volver a la senda de la negociación con el gobierno del estado. Artur Mas, en declaraciones en la cadena RAC, afirmaba su disponibilidad a formar un gobierno fuerte para encarar la crisis, un gobierno abierto a los socialistas y a ERC. Por su parte, Rubalcaba tendía puentes al PSC, contemplando la posible revisión de la Constitución y la predisposición al diálogo entre España y Catalunya. Hace pocos días Rajoy y Mas se reunían en secreto en la Moncloa al parecer para tratar de estos temas.  Hay un cierto clima de distensión entre el gobierno central y el de la Generalitat, que aparentemente está propiciando ciertos acuerdos. Buena prueba de ello es la actitud del ministro de finanzas en el último consejo de política fiscal y financiera al que asistió el conseller Mas Colell, y en el que se abrió la puerta a una posible relajación del objetivo de déficit para las autonomías, una posible relajación del déficit que el mismo Rajoy ratificaba desde Bruselas.

¿Cómo se ha conseguido llegar a este aparente clima de distensión en tan sólo unas semanas? Para conseguirlo se han movido muchas iniciativas entre bastidores, en España y en Europa, con un importante papel jugado por los círculos empresariales catalanes y la Corona. El acercamiento entre CiU y el PP no es un tema coyuntural para ganar tiempo, como podría parecer a simple vista, a mi modo de ver se trata de un tema estratégico, de más largo alcance, que puede incluir una renegociación del sistema de financiación de Catalunya  y, posteriormente, y a muy largo plazo,  la reforma de la Constitución que permita la consulta siempre y cuando la autorice el gobierno del estado. El PP se mantendrá ante su electorado aparentemente firme, y se apuntará el mérito de haber impedido la celebración de un referéndum soberanista, de haber frenado la posible secesión, con reformas muy graduales, que generen más expectativas que resultados, todo ello con la conformidad del PSOE. CiU ofrecerá a su electorado un horizonte vago de mejoras del autogobierno, de creación de estructuras de estado, dejando la consulta para un futuro lejano, sin fechas ni plazos.

Hoy mismo, Artur Mas, en su comparecencia en el Parlament, ha afirmado su voluntad de agotar la legislatura y eso es claramente incompatible con la celebración de una consulta.  La estrategia de CiU y PP pasa, pues,  por ignorar descaradamente la voluntad de los ciudadanos, claramente expresada en los últimos comicios autonómicos. Si CiU apuesta, como parece, por esquivar la consulta, los votantes pueden responder con un revés electoral sin precedentes. Si CiU se acerca finalmente al PP, el próximo interlocutor con el estado podría ser ERC, y una ERC con mayoría absoluta no negociaría un referéndum con el estado, proclamaría directamente la secesión.