Elecciones europeas: ¿De dónde sacan el dinero los partidos?

V. Sampedro y V. Uzal
Director y periodista integrante del Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales

 

Llegan las elecciones y con ellas el peor momento para la transparencia. ¿Cuánto se gastan los partidos en estos comicios europeos? En un debate realizado hace unos días entre los partidos con representación parlamentaria en una cadena de televisión, ninguno de los representantes reconoció saber cuánto les costará concurrir a estas elecciones. Parece una pregunta sencilla, ¿no? Sólo la representante de UPyD responde a la pregunta: 1.900.000 euros que afrontarán con las ayudas del Estado y un crédito que el partido de Rosa Díez pidió a una entidad bancaria no desvelada. Sin embargo, estos datos no están publicados en su web. No están desglosados, ni plantean una financiación de campaña transparente. Una vez más, los nuevos partidos vuelven a dar una lección de transparencia. Porque no llega con decir el dinero gastado sino de dónde ha salido o en qué se invierte.

Los presupuestos Generales del Estado desvelaron un aumento de un 27,9% en la financiación de los partidos, hasta alcanzar los 84,75 millones de euros, con motivo de los comicios del 25 de mayo. El sistema de financiación de las agrupaciones con representación parlamentaria es mixta, sin olvidarnos del presupuesto estatal destinado a Fundaciones ligadas a partidos como FAES o Ideas. Compatibiliza esta financiación pública (a la que se añaden las ayudas de comunidades o ayuntamientos) con las aportaciones privadas, en las que se incluyen cuotas, donaciones o incluso las conocidas condonaciones bancarias de préstamos.

Todo esto sin ninguna transparencia en el proceso ni en la gestión de los fondos.

Los nuevos partidos no gozan del privilegio de las ayudas públicas por lo que las técnicas son otras, y el uso de internet y las múltiples posibilidades que ofrece, se hace fundamental.

Si entramos en alguna de las webs de las nuevas candidaturas con mayor posibilidad de escaño (excepto Vox), se constata que ofrecen detalladamente la cantidad donada por la ciudadanía y la gestión que se hará de esos fondos (incluso en ocasioneshasta el último céntimo). Ofrecen a la ciudadanía la posibilidad de formar parte de la financiación de la campaña con micromecenazgos (y otras vías en caso de no querer hacer donaciones vía internet) desde distintas plataformas que les permiten alcanzar el dinero necesario para afrontar los gastos de la campaña electoral.

El debate está servido. ¿Por qué los partidos ocultan su financiación? Las donaciones privadas a los grandes partidos, directas o por medio de las fundaciones, pueden llegar a ser millonarias. Ya hay iniciativas que recogen firmas para pedir que todas las candidaturas publiquen cuánto van a gastar en su campaña y de dónde procede ese dinero. En EEUU, donde las donaciones son una práctica usual, incluso sin tope, un documentalista cansado de desconocer los datos públicos sobre las empresas y su relación con los partidos, Brad Lichtenstein, creó ‘BizVizz’.  Esta aplicación permite conocer, además de la información fiscal de la empresa, a qué partido político financia. Funciona con marcas comerciales, escaneando el código que acompaña el producto. La aplicación revela las subvenciones que recibe su fabricante o la contribución que éste hace en una campaña electoral a cada partido, gracias a la colaboración con determinadas plataformas en defensa de la transparencia.

En España, hasta el momento, esta función la han cumplido las filtraciones: la de verano de 2013 realizada por Anonymous de la contabilidad del Partido Popular y la de los papeles de Bárcenas, en otoño del mismo año. Mientras, el PP no desveló ni un dato sobre su financiación, en su contabilidad B aparecen empresas como Sacyr, OHL o Constructora Hispánica entre muchas otras. Igual hay que empezar a poner códigos de barras al ladrillo. Y, desde luego, alimentar plataformas de filtraciones en las que España se ha convertido en pionera.