El mercado de los votos

¿Es Rajoy un incompetente electoral?

 

Salvador Giménez

¿Cómo pretende el presidente Mariano Rajoy salir a ganar las próximas elecciones generales si su partido queda en último lugar, con perdón de UDC, en las elecciones autonómicas, o plebiscitarias, del 27S en Catalunya?

¿Puede Rajoy liderar el Gobierno de España si en el País Vasco obtuvo menos de un 10% de los votos en las pasadas elecciones municipales y en Catalunya no llegará al 7% en las próximas autonómicas de septiembre?

¿Puede el PP presentarse, ante el elector medio, como un partido con presencia en toda España cuando es testimonial en el País Vasco y farolillo rojo en Catalunya?

¿Sabe Rajoy que UPyD nunca fue alternativa seria para nada porque nunca tuvo presencia en Catalunya y en cambio Ciudadanos puede ser alternativa en España porque está en ascenso en Catalunya?

¿Es consciente Rajoy de su error de cálculo por no avanzar las elecciones generales al 24 de mayo para hacerlas coincidir en las municipales y autonómicas, y así haber amortiguado su hecatombe institucional?

¿Entiende Rajoy que su manejo del calendario electoral no le ha sido beneficioso para sus intereses, ya que con el adelanto andaluz cosechó a una derrota sin paliativos abriendo con ello un ciclo electoral vicioso e infernal?

¿ Sabe Rajoy que por no adelantar las generales a mayo dejó desamparados a sus otrora poderosos alcaldes y presidentes autonómicos, facilitando la irrupción de los partidos emergentes y provocando el caos entre los suyos?

¿Sabe Rajoy que no hacer coincidir las generales con las catalanas viene a ser lo mismo que borrarse de las plebiscitarias catalanas y cederle todo el protagonismo a Albert Rivera, para finalmente presentarse en las generales con su estrategia de o yo o el caos para sortear una situación que sólo él agravó con su gestión?

¿Quién asesora a Rajoy en su proceder en este siempre complicado mercado de los votos como para no avisarle de que retrasar las elecciones generales con el mantra de la recuperación económica era como apostar a caballo perdedor, porque el juicio sumarísimo contra la clase política y la contienda entre lo nuevo y lo viejo es un hecho que superará esta misma recuperación?

¿Sabe Rajoy que el envite que le hizo Esperanza Aguirre para adelantar las generales y hacerlas coincidir con las catalanas, por mucho que sonara a torniquete para frenar la hemorragia cuando era un serio aviso, no era más que la constatación de su error de cálculo con la gestión del calendario electoral?

¿Sabe Rajoy que si, en un alarde de audacia, decidiera hacer coincidir las generales con las catalanas, le estaría dando al president de la Generalitat, Artur Mas, la excusa que este necesita para retrasar sus plebiscitarias para después de las generales, que es lo que más le interesa, por otra parte?

¿Sabe Rajoy que obtener menos de 300.000 votos el 27S, en comparación con los casi 600.000 votos que obtendría Ciudadanos, es un resultado tan adverso para sus intereses que le puede complicar incluso su candidatura para las generales?