El detonador

Música pop para un funeral catalán

Se llaman Conxita y su música está muerta.

Pop fúnebre, dicen ellos. De tanatorio, añado yo.

Una cosa muy, muy particular.

Su disco 'Santa Rita, Santa Rita' (de 2008, está en Spotify), cantado íntegramente en catalán, es un velatorio sonoro:

Ritmos mortuorios.

Melodías grisáceas.

Tonos menores.

Voz monótona (deliciosamente monótona).

Ruidos tenebrosos.

Guitarras misteriosas.

Pianos gélidos.

Me recuerdan, de refilón, a los grandísimos Mus, pero sin atmósfera y sin niebla.

La muerte para Conxita es límpida, seca y no tiene tiempo ni lugar.

Como sus canciones: detienen el tiempo, parece que retroceden en lugar de avanzar, son esqueletos sonoros...

Se suele decir que el lugar más seguro es un cementerio. La música de Conxita no da miedo, porque un muerto no da miedo.

La relación de la música de Conxita con la muerte es otra: sus canciones transmiten vacío, tienen huecos, están frías.

No tienen alma.

Son como ramas secas.

Un disco muy recomendable.