El mapa del mundo

Barack Obama y Cuba

John McCain cada vez se parece más a Bush, aunque se oponga a la tortura por haberla padecido en Vietnam. Por lo demás, no prevé retirar las tropas americanas de Irak ni intentar la vía diplomática con Irán o con Hamás para romper el impasse de Oriente Medio. Sin embargo, como señala Barbara Probst Solomon (El País, 25 mayo) McCain propuso en su día hablar con Hamás. El gobierno israelí de Ehud Olmert está llevando a cabo interesantes contactos con Siria a través de Turquía.

Barack Obama está rompiendo con muchos tabúes en política internacional (que en el caso de Cuba, es casi política nacional). McCain, abiertamente, ha querido enfervorizar al exilio cubano de Florida prometiendo llevar ante los tribunales a los hermanos Castro. La respuesta de La Habana, además de una gran carcajada, ha sido atacar al candidato republicano y a Hillary Clinton, uno de los dos demócratas que compiten en unas primarias, prácticamente ganadas por Barack Obama. Cuba no lo ataca. Este, sabiendo donde se metía, se dirigió a los cubanos de Florida asegurando que hablaría con Raúl Castro, facilitaría viajes y el envío de dinero a La Habana.

Es una manera de rebajar, el embargo que, durante casi medio siglo ha servido a Fidel para consolidar su régimen. Obama ha suavizado su declaración afirmando que sus conversaciones con el líder cubano se llevarían a cabo con participación de los cubanos del exilio, muchos de ellos, menos exaltados que sus padres y abuelos y con familias mixtas.

Enrique Meneses