El mapa del mundo

La lección de la cabra racista

En las elecciones suizas ha triunfado la cabra Zottel, la simpática mascota salvapatrias del ultranacionalista Partido Popular Suizo (SVP), que se dedica a echar a patadas a ovejas negras del bucólico paisaje alpino. Casi un tercio de los votantes apoyó el domingo a la formación del multimillonario Christoph Blocher, que fue una vez más el partido más votado. Al SVP le salió redonda la campaña xenófoba contra el supuesto peligro que representan los extranjeros.

La izquierda tiene gran parte de la culpa del éxito de la ultraderecha. Los socialdemócratas basaron su campaña sobre todo en ser el freno de Blocher y su partido racista. Los ataques violentos de grupos de izquierda contra simpatizantes del SVP permitieron a este partido presentarse como víctima. Los perseguidos ya no eran las ‘ovejas negras’, sino la gente que pensaba como los del SVP. Es peligroso huir del debate sobre las preocupaciones de la gente y refugiarse en lo políticamente correcto. Hace dos años, los conservadores británicos hicieron campaña con el cóctel de seguridad e inmigración bajo el lema subliminal "¿Estás pensando lo que nosotros estamos pensando?".

No descartaría que en España el PP se vea tentado de explotar el tema de la inmigración en la campaña. En este caso habría que armarse bien de argumentos para entrar en el debate. La condena global y sin matices de una estrategia racista puede ser moralmente justificada y conveniente. Pero podría resultar contraproducente.

Thilo Schäfer