Ojo público

Crepúsculo blanco

Parece, a simple vista, una imagen bucólica. Empieza a caer la tarde. Las nubes, acariciando un horizonte arbóreo. Un niño camina sobre una superficie etérea. Sin embargo, no lejos de allí, yace en su tumba el líder de la Resistencia Afrikáner, recientemente asesinado. A su entierro en Ventersdorp han acudido miles de ultraderechistas blandiendo sus banderas nazis, enarbolando su supremacía blanca, luciendo su estética paramilitar. Clamando venganza, en fin, por la muerte de Eugene Terreblanche. Un niño. La marabunta racista. Apenas un puñado de negros: la ministra de Agricultura, algunos policías, contados periodistas. Apartheid siglo XXI.KIM LUDBROOK / EFE