Ojo público

Eurovisión, apocalipsis kitsch

De proyector internacional de una España chusca en blanco y negro a refugio hortera donde no se ejerce el derecho de admisión. Eurovisión ha sabido sacudirse la caspa acumulada y reconvertirse en un desconcertante zoológico con ínfulas de certamen musical. Este año se celebra en Moscú y la parroquia moderna, subida al carro de los eurovisivos de toda la vida, ya hace quinielas sobre quien será el ganador. Guaiominí...

Sergei Karpukhin / REUTERSYuri Kochetkov / EFESERGEI ILNITSKY / EPAYuri Kochetkov / EFESergei Ilnitsky / EPAYuri Kochetkov / EFE