Los mercados…… «gastro»

Los mercados son a la deuda lo que los «Gastromercados» son a la lista 50 Restaurant: no sabemos quienes son ni qué intereses hay detrás de ellos. Todo muy bonito: gala, votaciones, despliegue de medios, alaracas, serpentinas, declaraciones, gurús,….. Lo normal. O no tanto.

A estas alturas de la película uno ya no sabe a qué atenerse ante tanta clasificación. No hay nada nuevo. Cada vez que veo a cocineros con collares, medallas y demás bisutería me pongo a temblar. Al final las chaquetillas y los currículos parecen capas de tuno, y ya se sabe, para tener cintas hay que rondar.

Mira que este tema de la tuna me trajo «disgustos» pero hay que reconocer que como «diario» de un tipo/a con calzas que se pone pesado en la BBC (Bodas, Bautizos y comuniones) no tiene parangón. No me imagino a un tuno cosiéndose una cinta o una insignia de moza o ciudad no visitada o rondada. No les admiro pero creo que en esto son serios. Si no lo fueran se me caería un mito. Otro.

Yo propongo que los visitadores de la Restaurant Magazine vistieran de capa y, al terminar la gala, nos danzaran y colocaran al frente del estrado sus fieltros con las facturas de los restaurantes visitados. En el envés, un currículo actualizado sobre lo que les une o no a estas empresas patrocinadoras de tal lista…

Sé que estoy alrededor de la media de los aficionados a la gastronomía que no ha visitado -a mi pesar- este año ninguno de esos restaurantes premiados, o como mucho uno. Digo a mi pesar porque significaría que en mi existencia el ocio es una parte fundamental de la economía familiar. Es más: para visitar los cercanos hay que tener tiempo y eso…, eso aún es más complicado.

Así que dicho esto, si alguien quiere saber más sobre los restaurantes premiados, invito a visitar blogs, revistas, periódicos, magazines donde encontrarán surtida información sobre quiénes son y qué hacen en sus cocinas. Personalmente se me escapa el criterio de la «Tal Restaurant», sinceramente me importa un bledo, honestamente creo que sólo si esa lista sirve para que quienes salgan en ella puedan tirar para adelante con sus negocios estaría bien hecha la gala y la lista y lo que hiciera falta. Si lo que se pretende es convencernos que esa lista es el «todo» les diría con mucho «gastro respeto»: queridos, no habéis probado los caracoles, ni la morcilla de hígado que he comido por aquí, en unos garitos donde el camarero -algo bailón- me atiende de primera, donde no me vende lo que no es, donde me siento, como, hablo, disfruto y sí, pienso más bien poco.

Eso sí: vaya por delante mi respeto y felicitaciones a aquellos que aparecen en la «50 Restaurant». De los que veo en la lista y conozco, lo merecen todos. Si es que aparecer es un mérito, claro.