¿”Se nos rompió el amor”?

Mis vecinos se han despertado tarde y lo han hecho al son de la Jurado, “la más grande”. A voz en grito él,  más atiplada ella, han ido desgranando esta canción, estrofa a estrofa. Mis vecinos son de los que disponen de un home cinema, ese arma de destrucción masiva que ha inundado nuestros edificios de papel.

¿Y si la canción tuviera algo de similitud con lo que está sucediendo? ¿Y si esta canción fue una premonición? ¿Y si es ese el momento en el que se encuentra la cocina de vanguardia?

Se nos rompió el amor
de tanto usarlo.
De tanto loco abrazo
sin medida.

 ¿Y si se refería, en el último estribillo, a la loca vanguardia sin medida, copia tras copia, humo tras humo?

De darnos por completo a cada paso,
se nos quedó en las manos un buen día.

Se nos rompió el amor
de tan grandioso.

Jamás pudo existir tanta belleza.
Las cosas tan hermosas duran poco
jamás duró una flor dos primaveras.

 

 Tanto desear y sufrir para conseguir que nuestra cocina esté entre las más grandes del mundo y, ahora que ya estamos ahí, nos quedamos vacíos por no saber si sólo fue hermoso, si esto va a tener continuidad, si toca refugiarse y volver al pueblo tras haber estado con la cabaretera o el galán desplumado.

Me alimenté de tí
por mucho tiempo,
nos devoramos vivos
como fieras.

Jamás pensamos nunca
en el invierno,
pero el invierno llega,
aunque no quieras.

 

Nos hemos tirado unos cuantos años buscando sitios nuevos, nuevas técnicas, nuevos avances tecnológicos y ahora nos damos cuenta que, mirando hacia atrás, no hemos  disfrutado todo lo posible y nos hemos dejado arrastrar por la impaciencia, por ser los primeros……

 

Y una mañana gris
al abrazarnos,
sentimos un crujido
frío y seco,
cerramos nuestros ojos
y pensamos:
Se nos rompió el amor
de tanto usarlo.

 Hace años Dani García se preguntaba por qué no disfrutábamos de lo creado hasta entonces o  entraríamos, si no,  en una espiral que podría desilusionar al más aguerrido.  La crisis, entre otros motivos, ha ayudado a no ver en la buena  vanguardia un referente, una  nueva manera de entender la cocina, creadora de nuevos “espacios” de disfrute. Por no sé qué influjo se comienza a hablar de la” cocina de verdad”, “la que no engaña”, contrapuesta a la que junto a la tradicional nos ha puesto en el mapa mundi.

 Es posible que “se nos haya roto el amor “pero quizá la reconciliación sea mejor y, lo que hoy nos parece no tener arreglo, dé paso a nuevas emociones, nuevas maneras de entender la cocina, mejores productos, un mundo más justo,  en definitiva, una nueva vanguardia.