Don Giovanni. Madrid

¿Qué es mejor, el viaje o el destino? ¿La búsqueda o el encuentro? ¿Lo imaginado o lo real? ¿Todo? Las expectativas marcan la diferencia. Con Don Giovanni  lo mejor ha sido ir a la aventura, olvidando lo escrito y descrito pero con ánimo de pasar un buen rato dedicados al dolce far niente.

No me imagino el local sin estar lleno, sin alboroto, sin risas… Yo sólo volveré si me aseguran que estará repleto, con vida, como si fuera la plaza de un pueblo en fiestas, sin tiempo para recordar lo que tras la puerta y la despedida espera.

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Me parece un sitio para compartir, para colocar la excepcional burrata al lado de la no menos mollar focaccia y untar mirándonos a los ojos para ver como los cerramos.

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Es un sitio para pedir una carbonara original, terminada en la mesa por “el que cocina” -le escuché decirlo y es difícil no oírle a Andrea Tumbarello-. Lo segundo fue un ravioli gigante, acompañado con nueces y una pequeña galleta de almendra que complementaba, para hacer de un plato rico sin más, un plato delicioso.

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De postre un tiramisú, una panna cotta; finalizamos con una infusión y una sonrisa, la que no dejaron de ofrecer cada uno de los camareros y camareras que forman la abundante plantilla del restaurante.

Así imagino, porque no conozco, las trattorias italianas de barrio, donde se acumula gente de diverso pelaje medidos por la misma vara: la amabilidad y la utenticidad del rincón.

Sólo por eso, porque me parece que es un sitio recomendable, sin demasiadas pretensiones, lleno de historias comunes, de sinceridad en los platos, “perdono” ……, lo “fresca” que llegaba la loza y que no permitía levantar la cara del plato o la pasta se apelmazaba.

En franquicias donde se abren “tupers” y se desembolsan pizzas, cobran diez euros menos.  Sin duda volveré.

P.D: No puedo por menos sentirme inquieto ante la gripe porcina. Ya no sólo tengo miedo de que afecte al sector del marrano, del gocho,  de nuestro país, al de blanco y al de ibérico, sino que tengo mis sospechas -infundadas seguramente- sobre si alguna farmaceútica va a tener ingresos extras con esta calamidad.  Espero que sea, como la mayoría, una gripe pasajera y que las autoridades sanitarias, para variar, informen clara y fehacientemente de cuáles son las causas, los porqué, las medidas preventivas a tomar y si es un signo de los tiempos.