El sheriff de Nottingham estaría orgulloso

twitter-chambers.jpg

Primer mandamiento de la ‘guerra contra el terror’: no hagas bromas sobre bombas en aeropuertos. No ya en el propio aeropuerto. Ni siquiera en tu casa. Paul Chambers se enteró de que el aeropuerto de Doncaster (que se llama, no es broma, Robin Hood) estaba cerrado por la última ola de frío. Tenía un viaje previsto para unos días después y soltó su frustración en Twitter con el mensaje: «El aeropuerto Robin Hood está cerrado. Tenéis una semana y algo para arreglar esa mierda o de lo contrario volaré en pedazos el aeropuerto».

Una semana después, la Policía se presentó en su casa. Le detuvieron y le mantuvieron encerrado durante siete horas. Ahora está en libertad bajo fianza y de entrada ya tiene prohibido pisar el aeropuerto de por vida. La Policía argumenta lo de siempre: nos tomamos muy en serio todas las amenazas. Los demás deberíamos tomarnos muy en serio la idea de que la Policía cree tener licencia para intimidarnos.

Eso sí, cuando un terrorista de verdad intenta volar un avión, entonces ahí es cuando la Policía no se entera de nada.

Iñigo Sáenz de Ugarte