Justicia a medias para Binyam Mohamed

Binyam MohamedHoy era un día importante para Binyam Mohamed. El Tribunal de Apelación británico debía decidir si hacer públicas las pruebas que demuestran que el MI5 participó en su tortura en Pakistán y Marruecos antes de llegar a la cárcel de Guantánamo en 2004. Pero su felicidad no será completa.

El Gobierno de Gordon Brown, con un recurso, ha conseguido que la Corte elimine del informe algunos párrafos que pueden dañar mucho la imagen de los Servicios de Inteligencia. El Tribunal, no obstante, ha publicado una carta en la que explica todo el proceso.

Pese a todo, queda claro que el Reino Unido externaliza la tortura y que participa o ha participado en interrogatorios en el extranjero que se han traducido, pasados los años, en cientos de denuncias. El caso de Mohamed es especialmente llamativo por un motivo. Los jueces que llevaron su denuncia eran conscientes de la participación del MI5 en su tormento, pero el Foreign Office consiguió evitar que se publicaran dichas pruebas por miedo a las represalias de EEUU.

La CIA aparecía en el informe Mohamed y a Washington no le hacía ninguna gracia que estallara un nuevo caso de torturas mientras Obama trataba de impedir la publicación de fotos como las de Abu Ghraib en otras cárceles iraquíes. EEUU llegó a amenazar a Londres con cortar de raíz la colaboración antiterrorista. Los jueces tuvieron que dar marcha atrás después de hablar con el ministro de Exteriores británico, David Miliband. Hoy, Miliband ha quedado retratado al tratar de encubrir a sus servicios secretos.

Daniel del Pino