La ausencia del arquitecto

En mitad del diluvio de fantasía que el Barça estaba creando en el Emirates Stadium, un periodista de la web de The Times dejó volar su imaginación: “Si el Barcelona fuera una mujer, sería como Marilyn Monroe, Pamela Anderson y Jessica Alba juntas”.

Dejando a un lado las preferencias personales del autor de la frase, que parece claro por dónde van, está claro que Guardiola tuvo éxito en su intento de “dar una buena imagen” sobre el tipo de fútbol que puede practicar su equipo.

La prensa inglesa ha sido unánime en sus elogios. Su admiración por el juego azulgrana–ya muy alta desde la final de la Champions cuando derrotaron a un Manchester United al que ellos daban como favorito– ha alcanzado niveles de retórica difíciles de superar. Los comentaristas de la ITV dijeron que podía ser “un programa cultural” lo que estaban a punto de presenciar. Lo decían antes del partido, así que nos podemos imaginar lo que pasó por sus mentes después.

Con vistas al partido de vuelta, no tardaron mucho en destacar que la baja de los dos centrales titulares del Barça abre posibles grietas que el Arsenal podría aprovechar. La segunda pieza de una hipotética victoria de los gunners en el Camp Nou pasaría por la velocidad y agresividad que mostraron en los últimos 20 minutos, personificada en el gol conseguido por Walcott.

Con el fútbol de dibujos animados que se vio en la ida, cualquier cosa es posible. Y los aficionados del Barcelona se equivocarían por completo si pensaran que el Arsenal saldrá hipnotizado al campo o aún atormentado por el baño que sufrieron en la primera parte. A lo largo de esta temporada, han sido capaces en varias ocasiones de levantarse y superar momentos malos. Antes de la Navidad, ya los habían descartado para el título y ahí están, a tres puntos del Chelsea.

Sin embargo, el sábado ya quedó claro que sin Cesc Fàbregas la belleza de su juego queda algo marchitada. No llega al nivel de Marilyn Monroe, ni cuando se levantaba con una buena resaca y sin que JFK se pusiera al teléfono. Sólo pudieron derrotar al mediocre Wolverhampton, que jugó con diez los últimos 25 minutos, con un gol en el descuento.

La baja de Fàbregas no se compensa con otro jugador. Esta temporada, ha marcado 15 veces y ha dado 15 pases de gol en la Premier. Ha intervenido directamente casi en la mitad de los 62 goles de su equipo.

Es el arquitecto del juego del Arsenal, y también el jefe de obra y el que se sube al andamio a poner ladrillos. Inicia las jugadas y con frecuencia las finaliza ante la portería rival. Y se gana su ración de tarjetas si es necesario ponerse duro en el centro del campo.

En unos meses en los que muchos jugadores están pensando ya en el Mundial y ni se plantean arriesgarse a una lesión, Fàbregas es un ejemplo excepcional. El Arsenal sólo puede ganar al Barça si se convence de que una proeza casi épica está dentro de sus posibilidades.

Iñigo Sáenz de Ugarte