Doctora Belle de Jour

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Hoy es la doctora Brooke Magnanti y trabaja en el departamento de neurotoxicología y epidemiología del cáncer en el hospital de St. Michael en Bristol. Años atrás, ejerció como prostituta porque era la mejor forma de conseguir dinero en una época en que se había quedado sin empleo y aún no había conseguido el doctorado. La diferencia es que contó, de forma anónima, sus experiencias en un blog llamado Diary of a London Call Girl y firmado por Belle de Jour. Tuvo un gran éxito, se publicó como libro y más tarde se convirtió en una serie de TV. Y continuó en el anonimato.

Duró 14 meses en el negocio entre 2003 y 2004. Cobraba 300 libras la hora, de las que se quedaba 200. El resto era para la agencia que le pasaba los clientes.

Hasta este fin de semana. Magnanti, de 34 años, decidió hacer pública su identidad y para ello se puso en contacto con una periodista de The Sunday Times que precisamente había dudado de que el blog estuviera escrito por una auténtica prostituta. Lo dudaba por la calidad del texto. Será que no hay muchos precedentes de prostitutas con una larga, o corta, carrera literaria.

En el artículo, explica por qué aceptó trabajar como prostituta. Necesitaba dinero (sentía una «aversión patológica a estar endeudada») y las primeras alternativas que se le pasaron por la cabeza, digamos que eran las convencionales, no le iban a reportar muchos fondos. Y, lo más importante, básicamente no tenía prejuicios morales que le impidieran aceptar la idea de ofrecer sexo a cambio de dinero. El último requisito consistía en encontrar una agencia que le diera la confianza y seguridad necesarias. Aunque el riesgo de que las cosas se torcieran siempre existió.

¿Y por qué ha decidido revelar su identidad? Quería cerrar esa doble personalidad y asumir que las dos partes le pertenecen, aunque Belle sea sólo un fragmento de su pasado, como cuenta en el blog.

Belle and the person who wrote her had been apart too long. I had to bring them back together.

Tanto su actual compañero, que lo sabía desde hace tiempo, como sus compañeros del hospital, que acaban de enterarse, no le han hecho ningún reproche. Lo que no se sabe es lo que habrá dicho su madre. Las madres siempre son diferentes.

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Extra:

Los motivos de Magnanti para revelar su identidad pueden ser ciertos. Había, sin embargo, razones más acuciantes. El Daily Mail estaba a punto de adelantarse, probablemente alertado por un ex novio de la doctora.

Iñigo Sáenz de Ugarte