El run run

Los impulsos sensoriales de sus señorías

Cuando la percepción sensorial se transforma en impulso político, el asunto suele acabar en el médico. He aquí dos casos: el diputado de Unión del Pueblo Navarro, Carlos Salvador, escuchó al presidente Zapatero decir que "los emigrantes son seres humanos" y no va a permitir que se les prive de sus derechos en Vic ni en ningún sitio con el ardid de no inscribirles en el padrón y se lanzó de inmediato a preguntar a Bibiana Aído si es que los fetos no son también seres humanos. La ministra le contestará con un informe sobre la vida embrionaria. Otro caso más prosaico, que también ha acabado en el médico, lo protagonizó el diputado del PP Miguel Landaluce. Este hombre vio en una feria unos "váteres químicos" –retretes portátiles para las caravanas– y se apresuró a preguntar a Alfredo Pérez Rubalcaba por qué no se los proporciona a la policía para que quienes transportan droga en su aparato digestivo la expulsen in situ y puedan ser detenidos in fraganti. El titular de Interior le ha contestado que eso no procede y le ha explicado que los sospechosos son llevados a un servicio médico, donde se les mira y se extrae la droga o se espera a que la expulsen bajo el control de un facultativo. En fin, estas cosas pasan por no haber leído a Demócrito allí donde dice que los sentidos nos engañan. Y acaso también porque el dogmatismo obtura las entendederas a sus señorías.