Tierra de nadie

¿Quién gana 13.000 euros al mes?

El Congreso debe pronunciarse el próximo martes sobre una proposición de IU en la que pide sustituir el sueldo nescafé para toda la vida de los ex presidentes del Gobierno por una indemnización mensual durante dos años. González y Aznar no tienen de qué preocuparse porque PSOE y PP unirán fuerzas para que sus estadistas de cabecera sigan compatibilizando las pensiones vitalicias que les abonamos a escote con las remuneraciones que obtienen de compañías privadas en calidad de consejeros o, más bien, de conseguidores. El argumento definitivo lo daba Rajoy: "Son personas que han quedado marcadas para toda su vida, su vida privada está muy condicionada y no hay ninguna norma que les impida trabajar". Seamos compasivos porque el oficio de ex presidente es muy penoso y dejaba el pelo lleno de canas hasta que Aznar descubrió Grecian 2000.

De este asunto se ha dicho casi todo a favor y en contra, pero se ha pasado por alto un detalle importante sobre sus emolumentos públicos, que no se limitan a los 80.000 euros de la citada pensión como con insistencia se ha repetido. Los ex presidentes, por el hecho de serlo, tienen asegurado un puesto en el Consejo de Estado como consejeros natos con carácter vitalicio, que les da derecho a otros 80.000 del ala. Ambas retribuciones son compatibles. En definitiva, que para que no tengan necesidad de entrar en la nómina de una compañía eléctrica, los contribuyentes estamos dispuestos a pagarles 160.000 euros al año, algo más de 13.000 euros al mes de por vida, con independencia de sus cursos, conferencias y demás chupetines. ¿Necesitan más?

Lo del Consejo se pensó precisamente para ahorrarnos el sonrojo de verles convertidos en mercenarios, aunque, por lo visto, el cometido no acaba de seducirles. González renunció y a Aznar le hicieron renunciar porque pretendía seguir cobrando de Murdoch.  En descargo del organismo, al que pueden incorporarse cuando deseen, conviene precisar que es un trabajo que no mata, hasta el punto de que hay consejeros que llegan a los 95 años como unas castañuelas.

Así las cosas, la propuesta de IU es justa y razonable. Si Aznar y González quieren hacer carrera en el sector privado, el Estado no tiene porqué asegurarles las lentejas. No estamos para regalar dinero a los ejecutivos de una multinacional.