Opinion · Tierra de nadie

Sobre el derecho a la información

Los periodistas somos tipos muy altruistas, y en vez de preocuparnos por el interminable goteo de despidos que está convirtiendo el oficio en un erial casi tan concurrido como el desierto del Gobi levantamos la bandera del derecho a la información con una campaña contra las ruedas de prensa sin preguntas. Así que hemos orillado el #sinsueldonocobertura, que es vulgar, corporativo y puede molestar a algunas empresas, para centrarnos en el #sinpreguntasnocobertura, que es muy profesional, sobre todo para los que seguimos ejerciendo. De ésta conseguimos cambiar el formato de los mensajes de Navidad del Rey.

Pero vayamos a lo nuestro. Según parece, el ex preso de ETA Ander Errandonea no admitió preguntas a su salida de la cárcel de Herrera de la Mancha tras cumplir 25 años de condena. Sin embargo, se ha dado amplia cobertura a su gesto de enarbolar un cartel de apoyo a Bildu, prueba inequívoca para el PP de que la coalición es un instrumento de los terroristas y de que el Tribunal Constitucional ha hecho el canelo al permitir su presencia en las urnas el próximo 22 de mayo.

Los que defienden que el mordisco del niño al perro es una noticia y el de perro al niño un sucedido se preguntarán, con cobertura o sin ella, qué tiene de novedoso que Errandonea, quizás un indeseable pero que al salir de la cárcel recuperó junto a la libertad sus derechos civiles, exprese su apoyo a una fuerza legal y que defiende como él la independencia de Euskadi. No quiere uno pensar qué hubiera ocurrido si al ex preso le hubiera dado por pedir el voto al PSOE o al PP, que eso sí que hubiera sido un notición y de primera.

En este caso, el derecho a la información implica poner en manos de los ciudadanos todos los hechos relevantes. A saber: que cualquiera que haya saldado su deuda con la Justicia puede votar a quien le dé la gana y manifestarlo; y dos, que el partido en cuestión no tiene porqué pedir perdón por ello. Al confundir la eta copulativa del cartel de Bildu con la ETA de la capucha, la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, ha demostrado que de euskera va justita. Pero eso tampoco es noticia…