Tierra de nadie

Aznar-Rajoy, una historia de amor

Dicen que las relaciones entre Aznar y Rajoy han mejorado mucho, y que la frialdad del expresidente hacia su digitalizado sucesor se ha templado a medida que crecían las expectativas del gallego de llegar a la Moncloa. Coincidieron ayer en la presentación de En confianza, las memorias en forma de atestado con las que Rajoy ha intentado humanizarse, y ya fue patente que en el corazón del estadista ha vuelto a anidar el cariño por su pupilo. Tal sólo falta el triunfo electoral en noviembre para que prenda entre ambos la llama de un amor incondicional, auténtico y sin medida, algo como la tos, imposible de ocultar.

Es evidente que Aznar ha perdonado al hijo pródigo que partió un buen día en busca del centro político sin percatarse de lo lejos que estaba. Y como el atleta que es, ha salido a su encuentro como un poseso porque en auxilio del vencedor se corre más rápido y toda distancia es pequeña. Lo contaba en el ABC de ayer su entrenador personal, Bernardino Lombao: "Su estado de forma ha ido a más y hoy es espectacular". Así cualquiera.

Este Aznar misericordioso es un ejemplo de superación personal del que deberíamos aprender todos. Rajoy, sin ir más lejos, confiesa en su libro que, a la manera de su mentor, lleva un tiempo aprendiendo inglés, por si la historia se repite y algún día necesita complementar sus ingresos con alguna conferencia en Georgetown. Precisamente en esta faceta, la de obtener ingresos, el de FAES se ha revelado insuperable y ni Felipe González ha sido capaz de igualar sus proezas.

Que los parados tomen nota. Lejos de conformarse con el subsidio público –que es lo que viene a ser la pensión de expresidente-, Aznar colecciona multinacionales a las que asesorar por unos centenares de miles de euros al año, en una versión moderna y legal del tráfico de influencias. Los últimos en añadirse a su álbum han sido los buscadores de oro de Barrick Gold, que han comprendido que este hombre es una mina. ¿Alguien duda de que el ascenso al poder de Rajoy contribuirá a elevar su caché en el mercado de consejeros? Si algo tiene el amor es que siempre es generoso.