Tierra de nadie

Paz a pesar de ETA

De los posibles finales de ETA, el de una Conferencia de Paz como la escenificada ayer en San Sebastián puede ser tan bueno como cualquier otro, siempre y cuando permita que caiga el telón de una vez y para siempre. Habrá que felicitarse si eso ocurre, aunque ha de quedar claro que no se trata de una concesión graciosa de quienes durante décadas han creído que los objetivos políticos se defendían en democracia con tiros en la nuca, bombas lapa o lanzagranadas. Si los terroristas abandonan las armas no lo harán por cuestiones morales sino prácticas, tras asumir que el plomo ha dejado de serles útil.

A estas alturas no está de más recordar algunas cosas. Lejos de estar sometido, el País Vasco disfruta de una autonomía que no tiene parangón en Europa. No hay nada que liberar en Euskadi que no lo esté ya. Es cierto que ha habido terrorismo de Estado, pero, a diferencia de otras democracias que han practicado esta aberración, aquí se ha juzgado a los responsables y hasta un ministro del Interior dio con sus huesos en la cárcel por algunos de esos hechos.

Es legítimo construir un proyecto político sobre la independencia de Euskadi o su autodeterminación, y luchar democráticamente para conseguirlo por distintos cauces. Ello, sin embargo, no sirve para acreditar la condición nacional. Se puede ser vasco y del PP o del PSOE, sin tener que pedir disculpas y, sin estar condenado como hasta ahora a mirar a diario los bajos del coche o a pasear por la calle con guardaespaldas. De todos los valores, la identidad no es, ni de lejos, el más importante. Como decía Josu Jon Imaz, el amor a lo propio no ha de llevar a planear un futuro contra el resto. Se puede, finalmente, pretender que Navarra forme parte de Euskadi –lo contempla incluso la disposición adicional cuarta de la Constitución- sin olvidar que habrán de ser los navarros quienes así lo decidan.

Nunca como hasta ahora se ha estado tan cerca del fin de la violencia. Sin embargo, por mucho que la democracia sea generosa con los presos de la banda -que lo será- el borrón y cuenta nueva no es una opción. Tampoco está de más recordarlo.