Opinión · Tierra de nadie

Chez Tezanos

Las encuestas siempre fueron muy mentirosas pero desde la llegada al CIS de José Félix Tezanos los trabajos del organismo, que nunca fueron muy científicos, han dejado de inspirar desconfianza para provocar sonoras carcajadas. Para la demoscopia privada, esa que vende sondeos a tanto la pieza bajo la premisa de que el que paga manda y que siempre encontró excusas para justificar sus errores de cálculo, la irrupción de Tezanos es una bendición de los cielos. Desde su llegada, los vendedores de mantas pasan por ser el oráculo de Delfos, y sus escopetas de feria, rifles de precisión.

El catedrático emérito de Sociología entró al CIS con una idea revolucionaria. En su opinión, la metodología del Centro para determinar la estimación de voto siempre estuvo equivocada y la única manera de solucionarlo era clausurar su famosa ‘cocina’ y servir los platos en crudo, cambiando el cocido por el sushi. Los resultados de sus primeros barómetros han sido delirantes y las distancias a favor del PSOE, escandalosas. A tenor de estos mágicos sondeos, lo lógico habría sido que el presidente del Gobierno anticipara a toda prisa las elecciones, y si no lo ha hecho es porque hasta Moncloa es consciente de que de esa virgen no hay quien se fíe sin salir corriendo.

El nombramiento de Tezanos fue especialmente polémico y costó trabajo convencerle de que era impresentable que el presidente del CIS compatibilizara su puesto con el miembro de la Ejecutiva del PSOE. Su argumento para mantener esta doble condición fue antológico. Según dijo, un socialista tenía tanto derecho a presidir el CIS como un comunista, un podemita, un judío o un gitano. Poco después de pronunciar aquel disparate dejaba su cargo en la Secretaria de Estudios y Programas del partido y juraba fidelidad a la realidad: “Garantizo que no se va a falsificar ni manipular ningún dato”.

Pues bien, tras los primeros barómetros de septiembre y octubre llegaba esta semana el sondeo preelectoral de Andalucía, en el que el CIS se ha enmendado la plana a sí mismo, quizás porque con su nueva e infalible metodología el PSOE obtenía mayoría absoluta y el resto de los partidos ni siquiera alcanzaban representación o porque sólo con la intención directa de voto los perjudicados eran los socialistas. Según la encuesta, Susana Díaz ganará las elecciones con una distancia de 18 puntos respecto a sus competidores –Adelante Andalucía, C’s y PP-, que se disputarían prácticamente empatados la segunda posición, mientras Vox se colaría con un escaño en el Parlamento andaluz.

Para alcanzar estas conclusiones Tezanos ha tenido que habilitar de nuevo los fogones y quitar el óxido a las cazuelas, es decir ha vuelto a cocinar el plato, porque de no haberlo hecho y la realidad a la que prometió fidelidad hubiera resultado irreconocible en sus predicciones el escándalo habría sido mayúsculo. No estaba sólo en juego la credibilidad del Centro sino la cabeza de su presidente, y de ahí que el menú cambiara radicalmente. Disfruten de la cena.

Sería ingenuo pedir asepsia a un organismo que siempre ha manipulado con mayor o menor sutileza, ya sea vendiendo como fresco lo ultracongelado o presentando como alta cocina demoscópica lo que era un bote de fabada Litoral. No obstante, alguna apariencia ha de guardar para que la sospecha de que el dinero público está al servicio del partido del Gobierno no se convierta en creencia irrefutable. Ese es el reto de Chez Tezanos en su reapertura al gran público.