Opinion · Bocacalle

La cena de Corinna con Pedro J y El Universal naciente

Leo que el padre de la infanta Cristina rompió su relación con la princesa Corinna presionado por la influencia de su hijo, el rey Felipe VI, y hasta del propio presidente del Gobierno, tal como ocurrió al parecer con la abdicación de Juan Carlos I. Ignoro si de esa ruptura se desprenderán consecuencias ingratas para el exrey de España, pues Corinna -que dispuso de escolta oficial y residencia en el recinto de La Zarzuela- manifestó en su día haber hecho «gestiones delicadas y confidenciales» para el Gobierno de España, «asuntos -según ella- clasificados específicos que había ayudado a solucionar para bien del país».

Dicho esto, cabe preguntarse de qué hablaron Pedro J. Ramírez y la princesa cazadora durante su cena en Londres una noche de verano (no se olvide que fue al diario dirigido por Ramírez al que Corinna concedió unas declaraciones en exclusiva). No se olvidé tampoco que fue noticia en los mentideros la posibilidad de una sonada irrupción de su nuevo periódico El Universal, para el que ya tiene vía abierta a partir del primero de enero, pues mucho le urgía al exdirector del diario El Mundo poner en circulación su nueva «criatura».

De los veinte correos electrónicos de la correspondencia entre el esposo de la infanta Cristina y la princesa Corinna han desaparecido cuatro correos adjuntos, equivalente a 560 KB de información, además una carta de la mentada. Lo dice Un espía en el Congreso, que especifica que esos cuatro archivos son perfectamente reconocibles en la fotocopia judicial, pero son los únicos que no están transcritos. No obstante, el escrito de Corinna a Urdangarín que lo acompaña da pistas sobre su contenido: “He puesto copia a tu suegro y espero que esta propuesta deje despejada cualquier duda”. Todo indica que es una oferta económica sobre negocios comunes y que el “suegro” (Juan Carlos) quiere estar al tanto de ella, seguramente porque participa de algún modo en la misma.

Cuando Pedro J Ramírez presentó en la Universidad de Alicante su libro «La desventura de la libertad», apeló a una reforma constitucional para evitar la putrefacción del sistema, algo que en mi opinión no casaba con el criterio del periodista acerca de la abdicación de Juan Carlos I, pues fue de los pocos que sosteniendo lo primero no la creyó oportuna: «No creo que esta decisión sea un buen referente para la continuidad de la monarquía, más allá de la coyuntura que estamos viviendo actualmente». El exdirector del diario El Mundo fue un su día muy crítico con el exrey, sobre todo a raíz de su aventura cinegética en Zimbabwe, hasta el punto de que entre La Zarzuela y La Moncloa lograron el despido de Ramírez.

Tengo la impresión de que Pedro J, buen conocedor de nuestro siglo XIX y muy potenciado por el resquemor de privarle de su Mundo, tiene en perspectiva con El Universal naciente a don Emilio Castelar con su diario La Democracia y aquel histórico artículo (El rasgo) contra las corruptelas de Isabel II. ¿Le habrá suministrado información para ello la cena de Londres? ¿O donde Ramírez apunta es a la actual jefatura del Estado en la persona de la reina?