Bocacalle

Rubalcaba el gran movilizador

Me cuentan que Pedro J. Ramírez tiene en conserva, para alumbrarlo antes de los próximos comicios generales, uno más de sus sólidos reportajes (periodismo de investigación para la infamia) sobre la trama del 11-M/2004. En él dará carácter definitorio a la conspiración que dio la victoria al Partido Socialista ese año, con Pérez Rubalcaba como máximo instigador de la misma. El actual ministro del Interior y posible candidato a la Presidencia del Gobierno habría tejido un contubernio entre ETA, el reino de Marruecos (¿se acuerdan de lo dicho por Aznar acerca de los desiertos y montañas no muy lejanos?) y algún que otro grupúsculo islamista para dar a ZP su triunfo a costa de aquella terrible masacre.

Que más de siete años después todavía resuenen esas teorías en un medio de comunicación que debería sentir vergüenza por haberlas fomentado y mantenido, da idea de la mentalidad de quienes lo dirigen. La llamada conspiranoia imprimió tal carácter que ahora, nuevamente, con motivo de las manifestaciones y concentraciones promovidas por Democracia Real Ya, se vuelve a las andadas por el solo hecho de coincidir esas convocatorias con los días previos a las elecciones municipales y autonómicas. Como el PP manda en las encuestas, se está haciendo cundir la idea de que el PSOE está detrás de los manifestantes indignados que ponen al PPSOE a parir.

El director del diario La Gaceta, cuyo nombre no recuerdo, ha llegado a dar protagonismo a Pérez Rubalcaba, también, como orquestador del Mayo/2011, lo que da idea del nivel de degradación crítica que afecta a estos analistas de la actualidad. También puede ser síntoma de que el PP no las tiene todas consigo ante los posibles efectos de la candidatura a La Moncloa del ministro del Interior.

Leo el manifiesto o acuerdo plural que circula entre los concentrados en la Puerta del Sol de Madrid, gente de diferentes edades y estratos sociales, indignados ante la falta de representación de los políticos y las traiciones que se perpetran en nombre de la democracia. Democracia Real Ya se opone al descrédito paulatino de las instituciones que dicen representarnos, convertidas en meros agentes de administración y gestión al servicio de las fuerzas del poder financiero internacional. Quieren una reforma de la ley electoral que devuelva a la democracia su verdadero sentido: un gobierno de los ciudadanos a través de una democracia participativa.

Si los periodistas conspiranoicos de ayer y hoy creen al PSOE capacitado para movilizar a miles ciudadanos que reivindican eso y no cuentan con más medios que los de su solidaridad para hacer pancartas con cartones en los que escriben que si no les dejan soñar no nos van a dejar dormir, una cosa debe estar muy clara para los indignados de España: que la derecha de la derecha no les otorga capacidad autónoma para movilizarse, ni considera las muy serias razones por las que lo hacen: únicamente son marionetas usadas por el PSOE en su campaña electoral.