Bocacalle

El último libro de Jorge Semprún

Jorge Semprún tenía entre manos un último proyecto literario que versaría concretamente sobre la memoria histórica en nuestro país, sin saber entonces -cuando habló del tema hace un par de años- si el libro en que trabajaba iba a adoptar la forma de novela o ensayo.

Para él, la Transición estuvo acompañada de amnesia, compromisos y olvido voluntario, sobre todo por parte de la izquierda. Por eso, con la consolidación de la democracia, el país tenía la necesidad de esa memoria, a fin de restablecer "con mucho tacto" un equilibrio para que las víctimas del franquismo y las familias de las víctimas tuvieran "derecho a una memoria y a existir históricamente". Según Semprún, la reconstrucción de la democracia en España hizo triunfar los valores democráticos que eran los valores de los vencidos en la Guerra Civil.

"La amnesia de la Transición no puede ser eterna", dijo el ex ministro hace unos meses en la última entrevista publicada en España por este periódico, por eso me pregunto cómo abordaría Semprún en el último de sus libros proyectados el tratamiento terapéutico y esclarecedor de esa amnesia. Un militante de la memoria como él, tal como lo definió Juan Cruz, podría haber aportado mucha luz en esta materia.

Por haber pospuesto ese propósito demasiado tiempo, tanto él como los gobiernos llamados a ello y a los que perteneció como ministro de Cultura, no se llegó a combatir esa amnesia cuando todavía vivían muchas de sus víctimas directas. Echo de menos la militancia del escritor en esa memoria, comparada con el celo con que trató de alumbrar a través de la palabra el olor a carne quemada de los campos de exterminio nazis.