Opinión · Bocacalle

La gran respuesta cívica del 15-M en Barcelona

Lo que más llama la atención de las masivas manifestaciones de ayer ha sido sin duda la extraordinaria participación ciudadana en Barcelona, donde se rondó la cifra de 100.000 personas según el diario El País, muy por encima de las más de 40.000 que se dieron cita en Madrid (estimación a la baja de Lynce). Cuenta este mismo periódico que los datos suministrados por la Consejería de Interior de la Generalitat tendieron a rebajar constantemente la cifra de participantes, hasta situarla finalmente en 50.000, muy por debajo de la estimación real. En todo caso, los vídeos hablan.

Fue esa misma Consejería, bajo la responsabilidad de Felip Puig, la que dispuso la única acción violenta seria contra los acampados del Movimiento 15-M en la Plaza de Cataluña, y fue el president del gobierno de Cataluña, Artur Mas, quien pretendió criminalizar a ese movimiento para justificar el apaleamiento de la policía autonómica.

No cabe duda, por lo tanto, de que la extraordinaria respuesta dada ayer por la ciudadanía indignada en Barcelona -rotunda y lúcidamente cívica- es la réplica más adecuada al indigno comportamiento de los señores Puig y Mas, que además volvieron a servirse de los en incidentes nada claros ocurridos ante el Parlament para insistir en sus imputaciones, como si ambos los hubieran esperado para justificarlas.

No había banderas nacionalistas ayer en Barcelona, pero hay un gobierno nacionalista y de derecha en Cataluña que acaba de ganar la Generalitat, comportándose con el Movimiento 15-M tal como cabe esperar que lo hará el gobierno de la derecha que se nos puede venir encima desde la capitalidad del Estado. Es de fácil augurio calcular que eso hará crecer y fructificar la indignación, tal como ocurrió ayer en Barcelona.