El desconcierto

Las ausencias presentes de Calviño y Díaz

La ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra (i), y la ministra de Igualdad, Irene Montero, en la Fiesta de la Primavera de Podemos, a 22 de mayo de 2022, en Valencia, Comunidad Valenciana, (España).- Europa Press

¿Por qué no acompaña la vicepresidenta Nadia Calviño al presidente Pedro Sánchez a la importante cumbre económica de Davos que se inauguró ayer? ¿Por qué la vicepresidenta Yolanda Díaz no acudió a la fiesta de la primavera que Unidas Podemos celebró este pasado fin de semana en Valencia? Dos ausencias, muy presentes, que reflejan algunas contradicciones electorales de los socios de coalición del gobierno progresista, en vísperas de que se vayan abrir las urnas andaluzas, y que pueden empezar a sumarse todos los sumandos que necesita el proyecto Sumar de Yolanda Díaz para que el resultado político pueda ser el que buscan las dos fuerzas de izquierdas. O sea, suma y sigue.

Nadie se llama a engaño, por mucho que la Moncloa diga lo contrario. La ministra de Economía no ha viajado a Davos a fin de que, hoy martes, Yolanda Díaz no pueda presidir el Consejo de Ministros como presidenta en funciones. Si el presidente y la vicepresidenta primera estuvieran  en dicha reunión, que ha empezado a celebrarse ayer lunes, sería la vicepresidenta segunda quien ahora mismo la estaría presidiendo. Esa  buena imagen de Yolanda Díaz encabezando el Consejo de Ministros, no está dispuesto nada Pedro Sánchez a regalársela, por mucho que la aprecie y la necesite para que pueda sacar adelante al espacio de Unidas Podemos del enorme socavón electoral en el que progresivamente se va hundiendo.

Por la misma razón, Yolanda Díaz ha vuelto a desairar públicamente a Ione Belarra, Irene Montero y Lilith Verstrynge, la trinidad directiva de Unidas Podemos, no acudiendo a su fiesta primaveral en Valencia. Evidentemente, necesita a las tres políticas para su proyecto Sumar, pero al tiempo no quiere verse condicionadas por ellas, y menos todavía por el dedo que la ungió como vicepresidenta segunda. Lo que hace en definitiva es recordar hoy a propios y extraños que no será candidata de UP- si es que se presenta que aún está por verse- y que como bien diría un ilustre paisano suyo no admite ni tutelaje ni tu tía. Ha llegado con Unidas Podemos hasta la Moncloa, pero no va a dar un paso más. Y en cuanto puede deja claro y reitera que UP no es más que un sumando entre otros. Así hay que entender su ausencia en la fiesta de Valencia, como un mensaje claro y contundente de su voluntad de poner distancia.

¿Aciertan el presidente del Gobierno, impidiendo a Díaz presidir el Consejo de Ministros, y la vicepresidenta  segunda, ninguneando a Unidas Podemos en Valencia? Yolanda Díaz es la ministra mejor valorada de todo el gobierno, incluso por encima del propio Sánchez, y UP, pese a su imparable caída en los sondeos electorales, es aún uno de los principales sumandos para el proyecto Sumar. Lo cierto es que ni la vicepresidenta primera mejoraría mucho más su imagen por esa foto al frente del Consejo de Ministros, ni Unidas Podemos va a dejar de ser, como afirmó ayer Lilith Verstrynge, el Podemos que suma. Y sin embargo, la impresión es que existe demasiado nerviosismo en los despachos de la Moncloa.

El próximo 19 de junio, a través del voto de los andaluces, veremos cuál es la reacción ciudadana en los votos respectivos de los dos socios del gobierno progresista. Escaños de Andalucía, que sumados a los madrileños, dan casi un centenar del total de los 350 asientos del Congreso de los Diputados, y que serán interpretados como un primer cambio de ciclo electoral de nuestro escenario político. Justo ahora, cuando  va a cumplirse, en julio, el primer aniversario de la última remodelación ministerial del gobierno Sánchez. Aunque, tal vez, sea más certero decir penúltima, dado el annus horribilis que vive la Moncloa desde entonces. Saldremos de dudas a finales del mes de junio cuando la OTAN cierre su reunión en Madrid.