Opinion · Otra economía

Venezuela, intoxica que algo queda

Más de 15 minutos de media está dedicando el telediario de la televisión pública a los acontecimientos de Venezuela. Para ser más preciso, a justificar el golpe de estado promovido por la administración estadounidense; dando un altavoz a diversos personajes e instituciones, de dentro y de fuera del país, que lo justifican, lo aplauden y lo promueven.

Los dirigentes comunitarios y el gobierno español, con una posición hipócrita y falsamente equidistante, siguen la estela de Trump y de los organizadores del golpe. Desde tan «respetables» instancias, nada se dice sobre el bloqueo perpetrado por Estados Unidos. Ni de la estrategia de acoso y derribo contra el gobierno de Maduro, ni de la cobertura financiera y logística a los grupos más violentos y reaccionarios venezolanos, que, en absoluto, contemplan una negociación que abra las puertas a una salida pacífica de la crisis.

Los que tanto hablan de Venezuela omiten, eso sí, el formidable potencial petrolero del país. Muy suculento, en un escenario dominado por la escasez y la pugna por los recursos a escala global. En realidad, todo el clamor democrático queda reducido a hacerse con el control de ese producto estratégico.

Por lo demás, los que tanto se preocupan por la democracia venezolana nada dicen -de hecho, ocultan- los asesinatos cometidos por las empresas transnacionales contra los activistas que denuncian el saqueo de recursos, la destrucción de los medios de vida de las comunidades autóctonas y las desastrosas consecuencias climáticas de las políticas extractivas.

Silencio, asimismo, sobre la pobreza infantil, la desigualdad extrema y las hambrunas en buena parte de los países latinoamericanos, especialmente en aquellos donde las fuerzas de la derecha, cada vez más extrema y más neoliberal, han tomado el control.

Esos medios que acogen con tanta generosidad el (frustrado, por el momento) golpe de estado en Venezuela no dicen ni media palabra sobre el desastre provocado por las políticas del Fondo Monetario Internacional en la región ni sobre la rapiña con la que los fondos buitre se están enriqueciendo especulando con la deuda externa de los países.

Nada de eso importa, Venezuela es la noticia que pueden rentabilizar políticamente, Venezuela es el pretexto, Venezuela es el negocio.