Otra economía

Podemos, gobierno de coalición y debate político

Economista y miembro del círculo de Chamberí de Podemos
Twitter: @fluengoe
Blog Otra Economía: https://fernandoluengo.wordpress.com

 

Escribo estas líneas cuando todavía está abierta la consulta a los inscritos de Podemos sobre la eventual participación del partido en un gobierno de coalición con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Con independencia de cual sea el resultado de la misma, la iniciativa era necesaria. Pero presentarla como la prueba del algodón de que las decisiones importantes en Podemos las toman las bases y de la existencia de un funcionamiento democrático del partido me parece un exceso retórico.

Se recaba la opinión de los inscritos en un momento del proceso en el que difícilmente cabe la marcha atrás, teniendo en cuenta que toda la estrategia política del partido se ha orientado en esta dirección, como si no hubiera otro camino, como si quedar fuera del gobierno fuera un fracaso y nos desactivara políticamente; se nos dice, asimismo, forzando la argumentación de manera interesada, que la alternativa al gobierno de coalición sería abrir las puertas de par en par a la derecha, quizá también a VOX.

No quiero entrar en la cuestión crucial de la conveniencia de vincular proyecto político de Podemos a nuestra participación en un gobierno con el PSOE. Soy consciente de que es un asunto complejo, que admite diferentes visiones, cada una de las cuales tiene sus pros y sus contras, pero no se puede zanjar con pinceladas de trazo grueso.

Necesita ser debatido, no sólo en los organismos dirigentes del partido que funcionan de manera colegiada. Tendría que haber dado lugar a un debate entre los inscritos, que podría haberse abierto a los espacios sociales del cambio; debate que, desgraciadamente, no ha tenido lugar.

Cuando digo debate, no me refiero, claro está, a que los círculos, aquí o allá, entren en el tema. Se supone que, aprovechando la consulta a los inscritos, algo de esto ha ocurrido. Pero, en todo caso, me parece a todas luces insuficiente. El debate se tendría que haber lanzado de manera organizada, con una hoja de ruta trazada desde los organismos responsables del partido y, lo más importante, los resultados del mismo habrían tenido consecuencias políticas, pues definirían la posición del partido. En este contexto, la consulta a los inscritos podría haberse convertido en la culminación de una reflexión colectiva.

La dirección de Podemos ha perdido otra oportunidad de democratizar de verdad el partido y de que la militancia intervenga en un asunto de enorme trascendencia: participar o no en un gobierno de coalición con el PSOE.