Opinion · Fuera de foco

Las caras de las víctimas de los desahucios

olmo1
 
1.- Un policía municipal hace guardia frente al piso de Lamín momentos antes de su desahucio mientras activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca hacen el signo de la victoria desde la ventana de la casa. Lamín es un inmigrante procedente de Mali que llegó a España en el año 2005. Fue desahuciado el 18 de enero de 2012 en el barrio de Usera en Madrid.- OLMO CALVO

 

Diez imágenes que retratan un grave problema humanitario con miles de víctimas. Víctimas que no están en un país lejano, sino en ciudades como Madrid y en barrios como Lavapiés, Canillejas o Leganés.  El fotógrafo de Diagonal Olmo Calvo ha recibido el Premio Internacional de Fotografía Luis Valtueña por su serie ‘Víctimas de los desahucios’ sobre los desalojos hipotecarios de viviendas en España. El galardón, que anualmente convoca Médicos del Mundo, contó en esta edición con 136 participantes que presentaron un total de 1.220 fotografías.

La exposición puede verse hasta hoy en La Casa Encendida, en Madrid, aunque posteriormente viajará por diferentes ciudades españolas.

En declaraciones a ‘Fuera de Foco’, Calvo se ha mostrado agradecido por el premio, sobre todo por el «empujón» que supone para el tema que ha retratado. «Aunque ha tenido una buena cobertura de los medios tanto nacional como internacionalmente, es bueno que también Médicos del Mundo lo reconozca y le ponga la etiqueta de problema humanitario. Hará que más gente se haga preguntas sobre esta injusticia social», asegura.

Calvo comenzó a fotografiar desahucios para Diagonal en junio de 2011: «Fue cuando entrevistamos a Anuar, que fue la primera persona que trató de paralizar su desahucio en Madrid a través de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), que además lo logró. A partir de ahí vimos que iba a ser un punto central de la crisis. Teníamos que estar ahí y cubrirlo. Y yo, por mi parte, le dediqué todo el tiempo que me fue posible, aunque no todo el que me hubiera gustado. Pensé en este proyecto para que una persona que no lo tuviera tan claro, al ver unas pocas imágenes pudiera hacerse una idea de cómo es ser desahuciado», asegura.

En su serie,  llevada a cabo en distintos barrios de Madrid, relata las fases de un desalojo hipotecario, desde la personación del representante judicial, la llegada de la Policía y la expulsión definitiva de la vivienda hasta la puesta de nuevo en el mercado del piso desalojado: «La idea era narrar el procedimiento de ejecución de un desahucio a través de varios casos. Hay siete desahucios en la serie y he intentado resaltar los momentos más importantes».

Las primeras imágenes son de la protesta ciudadana, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y de las asambleas barriales. «De hecho es gracias a este movimiento, que ha estado peleando para parar los desahucios y para hacerlo público, que se ha conocido este problema a escala internacional. Por eso quería empezar con ellos», relata. En las siguientes imágenes se puede ver el proceso desde que llega la comisión judicial para leer la orden, hasta que se ejecuta el desahucio. Finalmente una imagen muestra un escaparate con anuncios de pisos de desahucios a la venta. «La última fotografía es un final que hace que el relato sea circular. El piso vuelve al mercado inmobiliario, quizá para volver a vivir la misma historia».

Olmo Cavo ha tratado de implicarse con los protagonistas de sus imágenes y compartir con ellos esos momentos. «Intento pasar con la gente que va a ser desahuciada el mayor tiempo posible, contar la historia desde dentro, estar cerca, compartir una noche con ellos, estar ahí… Ver y sentir ese miedo. Cómo se va acercando la hora del desahucio. Cómo va llegando la Policía. Cómo se va desarrollando todo… En algunos casos se consigue parar,  pero en otros se ejecuta. En el momento intento pasar desapercibido y que las cosas sucedan naturalmente, aunque a veces es complicado no implicarse».

Asegura que ha vivido momentos muy impactantes desempeñando su labor. Algunos alegres, «cuando en algunos casos se consiguen paralizar los desahucios» y otros por el contrario de «indignación». «También he vivido algunos momentos de mucha tensión, especialmente con las comisiones judiciales y la Policía, cuando no querían que se documentaran algunas situaciones. Ha habido cargas, detenciones, momentos en que las comisiones judiciales trataban de forma bastante violenta a las personas que iban a desahuciar, con una completa frialdad sin querer escuchar o dialogar…», relata.

En los múltiples desalojos a los que ha asistido ha sentido también la presión policial. Aunque muchos casos han contado con un gran presencia de medios, también ha vivido casos con menor concurrencia de periodistas, como el desahucio de Antonio Tomás en Leganés: «Fue un desahucio especialmente violento. Mi compañero, el fotógrafo Edu León, fue detenido ese día. La policía cargó contra las protestas de la gente. A la prensa nos pusieron contra la pared y a mi compañero le detuvieron. Le acusaron de cualquier cosa y estuvo dos días en los calabozos».

Destaca el trabajo de los activistas de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas y su «fundamental» trabajo: «Ellos han conseguido visibilizarlo incluso a nivel internacional. Han logrado que el Gobierno se haya tenido que pronunciar, y han conseguido paralizar muchos desahucios. Han puesto en el punto de mira la ley hipotecaria. Si no hubiera sido por ellos habría sido una injusticia social oculta».

 

 
olmo2
 
Decenas de vecinos del barrio de Lavapiés en Madrid protestan frente a los policías nacionales que tienen bloquedada la calle donde desalojan a las familias de Uddin y Hafiz. Uddin y Hafiz son dos inmigrantes de origen bengalí que compraron su vivienda en el año 2007 para vivir junto con sus familias y fueron desahuciados el 9 de mayo de 2012.- OLMO CALVO

 

olmo3

Mónica Ramos y su marido Javier Narváez, inmigrantes ecuatorianos, leen la orden de desahucio en el salón de su casa mientras esperan la llegada de la comisión judicial el 22 de febrero de 2012 en el barrio de Canillejas de Madrid.- OLMO CALVO
 
 

olmo4

Antonio Tomás sujeta la llave de su casa horas antes de ser deshauciado. Antonio Tomás en un inmigrante originario de Guinea Bissau que llegó a España en 2006. En el años 2009 compró un piso en Leganés, Madrid, después de trabajar durante años en la construcción. Fue desahuciado el 14 de diciembre de 2011.- OLMO CALVO
 

 olmo5

Uno de los compañeros de piso de Antonio Tomás observa por la ventana el despliegue policial y la concentración de protesta por su desahucio momentos antes de ser desahuciado. Leganés 14 de diciembre de 2011.- OLMO CALVO

 

olmo6

Un policía nacional sube por las escaleras del edificio donde vivía Abdul Rahim Diallo al frente de la comisión judicial para ejecutar su desahucio. Abdul, originario de Guinea Conakri era trabajador de la construcción en Madrid y compró un piso en Parla. Después de perder su trabajo no pudo seguir pagando su hiopoteca.- OLMO CALVO

 

olmo7

Loli se tapa la cara delante de la comisión judicial después que le notificasen que su madre Antonia, ella y su hermano iban a ser desdahuciados en ese mismo momento de su casa en Getafe. Antonia, una mujer de 70 años y con problemas cardiacos, dejó de pagar el alquiler social de su piso gestionado por la Comunidad de Madrid en el año 1994. El Instituto de la Vivienda de Madrid tramitó su desahucio.- OLMO CALVO
 
 

olmo8

Policías nacionales entran en el interior del piso de Antonio Tomás al frente de la comisión judicial para desahuciarle. Leganés 14 de diciembre de 2011.- OLMO CALVO

olmo9

Abdul Alí y Aquter Hoffain, hermanos y originarios de Bangadesh, momentos después de ser desahuciados llevan sus pertenencias con la ayuda de varios amigos a la casa de un familiar. Abdul Ali y Aqter Hoffain vivian con sus esposas y siete hijos entre los dos matrimonios en un piso de la calle Zurita. Viven desde hace 7 años en Madrid. Fueron desahuciados el 2 de febrero de 2012.- OLMO CALVO

 

olmo10

Una mujer pasa frente al escaparate de una inmobiliaria donde ofrcen pisos procedentes de desahucios. Barrio de la Elipa, Madrid, el 5 de marzo de 2011. – OLMO CALVO