Opinion · Fuera de foco

La delgada línea roja

A veces son unos pocos kilómetros de mar. Otros un muro o una simple valla desde la que se puede mirar al otro lado. Son esos lugares donde el contraste se hace evidente y visible. Donde dos mundos muy lejanos y a la vez muy cercanos se encuentran. Donde la pobreza y el primer mundo se miran cara a cara. Y a veces un fotógrafo encuentra el encuadre para mostrar la enorme contradicción.

Hoy la foto que nos ha golpeado ha sido la de José Palazón, de la ONG Prodein, en la frontera más desigual del mundo. ¿Dónde? Aquí, en España. En el estrecho de Gibraltar. Muestra a un grupo de subsaharianos encaramados a la valla de Melilla, mientras en primer término unos jugadores de golf disfrutan impasibles de un momento de ocio en un marco idílico. La imagen está tomada esta misma mañana en el campo de golf situado junto al centro de internamiento de extranjeros.

«Eran poco más de las diez de la mañana. Me acerqué a la valla y la Guardia Civil me hizo retirarme, por lo que tuve que buscar un lugar más retirado. Entonces vi a un joven que desfallecía y caía al suelo inconsciente. Hemos tenido que llamar a una ambulancia nosotros mismos», ha relatado Palazón al diario Ara.cat.

golf

JOSÉ PALAZÓN (PRODEIN)

medina

JUAN MEDINA (REUTERS)

BAULUZJAVIER BAULUZ

border1Vista general del muro que separa Estados Unidos de México, en el área San Isydro-Tijuana.- HECTOR MATA (AFP)

BORDER2Imagen del muro entre EEUU y México (2007).- LUIS ACOSTA (AFP)