Malo Será

El PP no tiene gracia

 

Al Partido Popular no le basta con iniciar una campaña contra TVE ---centrando sus ataques en una de sus presentadoras---. No le sirve explotar a diestro y siniestro la imagen de que están siendo maltratados por la televisión pública española. "Es que no nos hacéis caso...", dicen. Quieren más. O en esta ocasión, no quieren. No quieren que nos ríamos de ellos. Ni de la política en general. No son partidarios de mezclar humor con política. El portavoz conservador en el Parlament de Catalunya, Santi Rodríguez, consideró el pasado viernes que las sátiras emitidas por los programas de TV3 CrackòviaPolònia son "intolerables".

Rodríguez se quejaba del trato que reciben sus compañeros y compañeras en dichos espacios porque ---qué malos son--- hacen parodias con sus tejemanejes con la corrupción. "¿Es que siempre tenemos que recibir los mismos?", suplicó el portavoz conservador. El Partido Popular olvida la importancia del humor en la política. De hecho, es probable que sin el primero, muchas personas no se interesasen por la segunda. Al fin y al cabo, el humor y la sátira política es una forma más de hablar de lo que hacen los que algunos han ---o hemos--- elegido y su oposición. Se ríen de ellos pero hablando de ellos.

Personalmente, me costaría aguantar día tras día con la seriedad que imponen, y es lógico, los medios de comunicación. Agradezco enormemente el respiro que nos dan los Xavi Puig y Kike García con sus mundos today; o los Polònias, Crackòvias y Guiñoles ---ya extintos en España--- que nos enseñaron y enseñan que también en política hay que reír. Hasta en las peores dictaduras medievales y monarquías absolutas se contrataban bufones para dar apariencia de libertad. Así que, por favor, no nos quiten el humor y tengan un poco más de gracia. O, si no quieren que se rían de ustedes por la corrupción, la solución es bien sencilla: no sean más corruptos.