Sombreros de colores

Más sanidad y menos diputaciones o lo que no aporta nada

Mejoras para el Sistema Nacional de Salud, esto es lo que queremos plantear a debate:

El Sistema Nacional de Salud (SNS) es el mejor servicio público de España tal como afirmábamos en nuestro post anterior. Decíamos que tiene márgenes importantes de mejora, aspecto en el que hay consenso. Pero ahora nos centramos en propuestas de mejora:

Primera propuesta. Felipe González en la SER: pedía más dinero dedicado a Sanidad y menos diputaciones. González apostó por recortar las administraciones para mantener la viabilidad del sistema sanitario. "Hay que hacer ajustes. Se está cuestionando la sostenibilidad de la Sanidad. Si hubiera que hacer un esfuerzo para aumentar el gasto sanitario, uno o dos puntos del PIB, se podrían suprimir algunas diputaciones provinciales, que se agrupen los 8.000 municipios", con la oposición de algunas autonomías y la propuesta de Feijó de que Felipe González lidere una comisión de expertos sobre el futuro de la sanidad. Aplaudimos esta línea.

 Segunda propuesta. J R Repullo y J M Freire analizan de forma brillante la situación del SNS. Según ellos, el SNS presenta una compleja situación de equilibrio, con un  incierto balance del proceso de descentralización sanitaria. Para facilitar la gobernabilidad y sostenibilidad, se plantea una senda en la búsqueda de nuevas alternativas organizativas para hacer efectivas las ventajas de la descentralización, de aprovechar las economías del sistema y conseguir la equidad pretendida y se proponen 4 líneas de actuación:

-          redefinición del SNS en torno al aseguramiento público y derecho igual para todos, así como el papel del gobierno central y el Ministerio de Sanidad;

-          replanteamiento del sistema de financiación y del papel del fondo de cohesión;

-          y creación de un nuevo organismo, la Agencia del SNS con un Comisionado que de soporte organizativo e identidad al SNS como ámbito de acción cooperativa.

Tercera propuesta: Pepe Martín, profesor de la Universidad de Granada y de la Escuela Andaluza de Salud Pública propuso en un debate en Córdoba "calidad institucional y capital ético" de quienes gobiernan e Ignacio Riesgo de PWC, entre otras: modificar el modelo de financianción; avanzar en la "gobernanza" del sistema de salud; tratar la productividad del sector o "explotar" las sinergias que permite el sector. Y en esa línea se apuntaban algunas cosas de interés desde Galicia: subir los impuestos a las rentas más altas o exigir a las Mutuas que paguen los costes de los enfermos por causas laborales.

Cuarta propuesta: siguiendo a la FADSP,  se plantean algunas propuestas de interés:

-          Transparencia, como requisito imprescindible en un servicio público.

-          Financiación suficiente del Sistema Nacional de Salud. Esta suficiencia exigiría un incremento de la financiación en razón de las necesidades de salud y debe suponer, aproximadamente, entre 1 y 1,5 puntos de porcentaje sobre el PIB de incremento y asignar este incremento con criterio finalista.

-          Potenciar la Atención Primaria de Salud con el desarrollo de la estrategia de AP-21, innovándola en aspectos concretos y asegurándole una dotación económica y el desarrollo de las funciones de promoción y prevención.

-          Articular centros de referencia supracomunitarios (bien a nivel estatal o para varias CCAA) porque es evidente que el tamaño de todas las CCAA no es compatible con el mantenimiento de todos los servicios sanitarios con una calidad adecuada. EL Consejo Interterritorial (para los centros estatales) y los acuerdos entre CCAA serian los mecanismos adecuados para asegurar esta colaboración en el ámbito del SNS.

-          Garantizar la sostenibilidad del sistema público a través de un pacto de estabilidad del mismo y del control y racionalización del gasto farmacéutico y tecnológico (nuevas tecnologías de imagen, informatización…).

Quinta propuesta: A las propuestas globales, le añadimos propuestas concretas en la línea de lo que proponen M A Mañez  y S Minué  

1. Sergio Minue, el gerente de Mediado propone la Top List en Atención Primaria en Estados Unidos, publicada en los Archives of Internal Medicine y promovido por la National Physicians Alliance, consensuando 5 intervenciones clave en medicina de familia, medicina interna y pediatría a no realizar ( las tres especialidades que trabajan en atención primaria en el modelo americano):

-          No realizar ninguna técnica de imagen para dolor lumbar en las primeras 6 semanas ,salvo que estuviera presente alguna "bandera roja" ( signos neurológicos por ejemplo).

-          No prescribir de forma rutinaria antibióticos en sinusitis leve o moderada a menos que los síntomas duren más de 7 días o empeoren tras una mejoría inicial.

-          No pedir ECG  o cualquier otra prueba de screening cardiológico en pacientes asintomáticos , de bajo riesgo.

-          No solicitar citología  a mujeres menores de 21 años o mujeres histerectomizadas por enfermedades benignas.

-          No utilizar cribado con DEXA para osteoporosis en mujeres menores de 65 años u hombres menores de 70 sin factores de riesgo.

 A eso, los internistas incluyeron entre las pruebas a excluir  los "chequeos" mediante analíticas anuales en adultos sanos. E incluso sería necesario revisar los fármacos hospitalarios para que se adecuen a un coste-efectividad adecuado.

2. M A Mañez en Salud con cosas propone en esa línea la DESINVERSIÓN BASADA EN LA EVIDENCIA, concepto que desarrolla Iñaki Gutierrez-Ibarluzea en un editorial de la revista Atención Primaria, eliminando servicios, tecnologías o fármacos que aportan poco o muy poco beneficio a la salud. Es decir, dejar de financiar lo que es ineficiente o mejor dicho quitar lo que no aporta nada en la línea de  Canadá, Australia y Reino Unido, como garantía de calidad y sostenibilidad y haciendo partícipes a pacientes, profesionales y gestores.

 Y todo ello nos hace reflexionar en la línea de que es necesario poner a la sanidad pública en el puesto destacado de la agenda política: tiene que ser la prioridad política que le dan los ciudadanos; hay que avanzar en la línea de reformas estructurales que fomenten la cohesión sanitaria y un contrato social o Pacto para un SNS sostenible con un compromiso de todos con el sistema público de salud.

En definitiva para mantener un sistema sanitario como el mejor servicio público de España hay que hacer propuestas que lo conduzcan en la senda de la mejora y la sostenibilidad. DEBATIMOS