Sombreros de colores

¿Miedo?

Este verano dos lecturas con cierta dosis de miedo han llenado a ratos nuestro verano mallorquín: Mankell y Antes de que hiele y Si tú me dices ven, lo dejo todo, pero dime ven de Albert Espinosa. Mankel habla del miedo que le atormentaba, del miedo a liberar los perros, mientras que Espinosa, fiel a sus recuerdos hospitalarios, habla del miedo a entrar en aquella habitación del hospital. Pero las lecturas que más miedo han generado este veranos han sido las de la prensa diaria, las de nuestro periódico, el Público y del resto de la prensa española, europea y diría que mundial.

Y es que el miedo es uno de los protagonistas de este mundo, un mundo avanzado, en el que el miedo lo convierte en frágil.

¿Miedo a qué?.

Miedo a los recortes que vemos y de los que tanto hablamos, miedo a que la palabra crisis domine la vida diaria, miedo a los cierres, miedo a las bajadas de sueldo, miedo a qué harán mañana las bolsas, miedo a dejar de hacer muchas cosas que son necesarias, miedo al paro, miedo a la recesión, miedo a la depresión, miedo a la prima de riesgo, miedo a la recesión en la depresión, miedo a la exclusión, miedo a no levantar cabeza, miedo a la indefinición, miedo a no saber hacia donde vamos, miedo a no conocer el mañana, miedo a la no visión de futuro, miedo por los que ya no tienen ni paro, miedo a las decisiones de los "líderes", miedo por los que todos en su familia están parados, miedo a no tener claro que nos lo cuentan todo, miedo a que gente se hunda, miedo a la quiebra de países, miedo a no poder discrepar, a no poder debatir, a no poder contradecir, miedo……

Y en Sanidad ¿cómo es el miedo?

En salud el miedo tiene muchos componentes. Miedo al cierre de plantas en verano, cierre de centros de salud, cierre de urgencias, cierre de farmacias ligadas a las urgencias, cierre de servicios, cierre de días de consulta, cierre de farmacias por falta de pago, falta de suministros de medicamentos, miedo al copago o repago, miedo al cierre de plantas, miedo a los despidos, miedo a no construir más centros, miedo a que las prestaciones por la dependencia no se pongan en marcha o no lleguen, miedo a seguir poniendo la palabra déficit en la sanidad delante de la mesa, miedo a perder la  cobertura universal, la gratuidad y las prestaciones de gran calidad. Alarma por la pérdida gradual de las prestaciones del estado del bienestar, miedo a que la pobreza  nos quite años a la vida y vida a los años, miedo a que la crisis, el paro, la exclusión nos haga más infelices y menos saludables, miedo a volver a empezar con tasas muy altas en enfermedades que ya estaban normalizadas, miedo al aumento de la enfermedad en relación con el paro y pobreza, miedo a perder calidad de lo que damos, miedo a perder lo que damos o lo que recibimos

Es la sensación de que caemos a un precipicio,…… ¿MIEDO?

¿Nos salvaremos? Nosotros somos optimistas, a pesar de que el miedo se nota y se siente.