Sombreros de colores

Gaspar Llamazares (IU) en las entrevistas de sanidad y elecciones

Gaspar LLamazares (@GLlamazares) es médico y político.  Él es diputado por Izquierda Unida (IU) y se presenta a estas elecciones por Asturias. Su trayectoria política es muy conocida al haber sido durante ocho años el coordinador general de Izquierda Unida, además de por su labor parlamentaria como portavoz de IU.

Su labor como diputado ha estado marcada en la última legislatura, en ser Presidente de la Comisión de Sanidad, Política Social y Consumo del Congreso de Diputados y en su papel muy activo en la"ley del tabaco". Su trabajo ha llevado a que personalidades como el "juez Garzón" haya comentado que " ahora necesitamos a políticos como tú" o que Almudena Grandes haya dicho que "Nunca una sola persona ha hecho tanto en el Parlamento".

De  sus palabras destacamos en esta entrevista: su valoración del sistema sanitario español es que es 1 de los 5 mejores sistemas sanitarios del mundo, además de un sector estratégico de la economía española.

Para mejorarlo plantea un buen conjunto de medidas que empiezan por una parte por un Pacto de Salud, basado en garantizar la suficiencia financiera del Sistema, incrementando la financiación de la Sanidad en un 1% adicional del PIB, pasando del 5,7 al 6,7, siendo más eficiente, además de promover la cohesión sanitaria, con una revalorización de los recursos humanos y un mapa de especialidades médicas basado en un modelo troncal de formación, junto con un claro posicionamiento en contra del copago, que "aumentaría la marginación y la falta de equidad" contra los recortes "y, mucho menos, la amputación", que "ponen en riesgo el futuro del Sistema Nacional de Salud", contra lo que el llama "los cirujanos del déficit".

1. Háganos una valoración del sistema sanitario español en la actualidad

El Sistema Nacional de Salud  español además de ser un componente clave del Estado de Bienestar, es un sector estratégico de la economía española de alto valor añadido, generador de empleo.

2.  ¿Qué es, a su entender, lo mejor del sistema sanitario español?

Es uno de los cinco mejores sistemas sanitarios públicos del mundo en resultados con su población y, al mismo tiempo, uno de los más eficientes y con menos gasto público.  Es un sistema descentralizado y cercano, equitativo y de gran calidad, apreciado como el servicio público más valorado por la ciudadanía.

 3. ¿Qué aspectos son, desde su punto de vista, mejorables?

Pese a sus positivos resultados, el SNS tiene problemas que superar, entre ellos:

-          Asegurar la suficiencia financiera, garantizando altos índices de calidad y equidad.

-          Promover la transición de la atención a agudos a enfermedades crónicas, incluidas las mentales.

-          Integrar la asistencia socio-sanitaria y la atención a la dependencia.

-          Integrar en el sistema general las mutuas del funcionariado, la milicia y la justicia.

-          Integrar la investigación biosanitaria como parte inseparable del sistema sanitario.

4. ¿Qué opina sobre la política de recortes en sanidad que se están llevando a cabo en algunas CC.AA.?

Los recortes supondrán un deterioro de la asistencia sanitaria y ponen en riesgo el futuro del Sistema Nacional de Salud. Quienes ahora se rasgan las vestiduras con la supuesta insostenibilidad del Sistema Nacional de Salud son los que se han beneficiado de los márgenes de ineficiencia con su mala política. Primero, mediante la medicamentación de la salud; luego con las nuevas formas de privatización, la externalización de servicios sanitarios o la parasitación de la gestión del sistema público. Los intereses privados que rodean al sistema público ya no ganan lo que ganaban, por lo que tratan de aprovechar el duelo existente entre los cirujanos del déficit para cambiar el modelo universal, público y gratuito, por un modelo mixto de colaboración público-privada. Es su oportunidad de oro.

 5. ¿Cuáles son los planteamientos básicos de su fuerza política de cara a las elecciones  del 20-N?

Proponemos retomar de inmediato la iniciativa parlamentaria para un Pacto de Salud desde el consenso territorial, social y político. Desde IU hacemos hincapié en garantizar la suficiencia financiera del Sistema, la fijación de un tiempo máximo de acceso a prestaciones; un calendario vacunal único; la aplicación efectiva de la universalización de la sanidad como prestación no contributiva y derecho subjetivo ciudadano.

Planteamos una revalorización de los recursos humanos, manteniendo un registro de profesionales que incorpore retribuciones dignas, carrera, categorías profesionales, y estableciendo un sistema común para la planificación de los recursos humanos a partir de las necesidades de los profesionales de la medicina, enfermería y otras profesiones sanitarias con criterios comunes de distribución y necesidad para el Sistema Nacional de Salud.

También proponemos un nuevo mapa de especialidades médicas basado en un modelo troncal de formación; una mayor participación de los profesionales y ciudadanos en la gestión y asignación de recursos en los servicios de salud; la extensión de los e:Health y la historia clínica digital común; una estrategia común de atención a crónicos…

 6. Ante el sistema sanitario del futuro: ¿Anclar el gasto o mejorar la financiación?

España aún presenta un marcado déficit de gasto social si nos comparamos con la Europa de los Quince. Proponemos incrementar la financiación de la Sanidad en un 1% adicional del PIB, pasando del 5,7 al 6,7, dotando sustancialmente el Fondo de Cohesión para financiar de forma finalista políticas comunes de equidad y estrategias de salud, por ejemplo a través de impuestos sobre el tabaco y el alcohol. Paralelamente, es preciso tomar medidas de contención del gasto y ahorro a corto y medio plazo, con medidas de uso racional del medicamento, estrategias educativas para moderar la presión asistencial; criterio común de retribuciones; creación de un operador estatal de compras; compensación y revisión de tarifas y mecanismos de reembolso en contingencias laborales, tráfico y pacientes de la UE.

7. COPAGO ligado a renta ¿Sí o no? ¿Por qué? O preguntado tal como lo plantea el economista G López Casasnovas: ¿Prefiere que la sanidad pública priorice y restrinja prestaciones de acuerdo a su coste-efectividad o preferiría menos restricciones para servicios efectivos y, ante costes relativos elevados, que el usuario pague parte de lo que supere la financiación con impuestos?

Rechazamos el copago sanitario y el ticket moderador. El copago ya existe en España desde hace muchas décadas, cuando el trabajador en activo aporta nada menos que el 40% del importe de los medicamentos al ir a la farmacia y los incrementos sucesivos de su cuantía en la prestación farmacéutica, como se puede apreciar en las series históricas, no ha tenido un impacto importante en la evolución del gasto farmacéutico en nuestro país.

La introducción de más medidas de copago no es aconsejable, tanto por razones de equidad como por la baja rentabilidad de las mismas debido a los costes de transacción y a la falta de elasticidad del uso de los servicios.

8. Uno de los planteamientos diferenciales entre las distintas fuerzas políticas parece ser el de la colaboración público-privada, ¿qué plantea en ese sentido?

La dicotomía público/privado es consustancial al modelo social en el que vivimos. El modelo sanitario español es de provisión mayoritariamente público. Sin embargo en los últimos años se viene produciendo un incremento del doble aseguramiento que convive con los modelos especiales de mutualidades de amplios colectivos de trabajadores públicos.

Las experiencias de introducción de la lógica del mercado en la provisión de servicios sanitarios se están realizando con fórmulas variadas en diferentes CC.AA. Por otro lado las experiencias que se han llevado a cabo en otros países como El Reino Unido con sus P.F.I. también han sido objeto de duras críticas desde al perspectiva financiera. La prudencia aconseja limitar estas experiencias a proyectos piloto debidamente supervisados y evaluables más allá de posiciones políticas concretas. En principio la provisión pública sanitaria ha demostrado su mayor eficiencia, su alta calidad y su elevado nivel de equidad, por tanto no debería, sino todo lo contrario, disminuirse su peso. Otra cosa en la necesidad de mejorar su organización y su funcionamiento, cosa en la que todos coinciden y sobre las que esta Comisión se ha pronunciado en puntos anteriores: lo que podría llamarse un nuevo modelo de gestión pública de los servicios sanitarios.

9. Uno de los aspectos que se critican y se comentan es la falta de un mayor peso específico del Consejo Interterritorial. y la no unificación de criterios en determinados aspectos entre CC.AA. lo cual da sensación según algunos expertos, de fragmentación y de tener 17 sistemas sanitarios en España ¿Qué papel le daría?

La función principal del Consejo debería ser la de promover la cohesión del sistema sanitario, por ejemplo estableciendo un sistema estatal de información de resultados de salud y garantizando la igualdad efectiva de los ciudadanos en el acceso a los servicios con independencia de su comunidad. También debería impulsar políticas comunes a través del Fondo de Cohesión y coordinar la atención sanitaria en su estructura gerencial entre la atención primaria y la atención especializada.

10. ¿Debe haber Ministerio de Sanidad  en la estructura del nuevo gobierno? ¿Sí o No? ¿Igual que su configuración actual?

Preferimos mantener un Ministerio de Sanidad que integre la Política Social en un solo departamento que asuma ambas competencias en un continuo socio-sanitario.

Para terminar: Algún comentario adicional

Nuestro sistema público padece crónicamente de una escasa financiación, como escaso es nuestro modelo impositivo hacia las rentas y los patrimonios más altos, precisamente esas que se pueden pagar sin problemas una sanidad privada en lo cotidiano, aunque recurran a la pública en casos puntuales y graves. Es la misma burla de aquellos que recetan rebajas de impuestos mientras alarman sobre la insostenibilidad del sistema.

Es cierto también que se puede ser más eficiente, sobre todo en condiciones de crisis. Pero no vale el recorte y, mucho menos, la amputación, machete en mano, propuesta por las derechas para mantener e incluso incrementar el nicho de negocio de los lobbies de quienes son portavoces. La eficiencia puede ayudar a reducir el gasto en farmacia y en tecnologías, más altos que la media de nuestro entorno, y mejorar así la calidad y la seguridad de la atención. Se pueden revisar las inversiones del método PFI, las encomiendas de gestión, se pueden integrar y simplificar subsistemas privilegiados que heredamos del pasado, etcétera... Pero, claro, estas medidas fortalecerían el modelo público y se trata de lo contrario, ¿o no?

El término copago pretende trasladar la imagen falsa del gratis total hoy en día para los ciudadanos en la atención sanitaria, cuando son estos quienes financian nuestro Sistema Nacional de Salud con sus impuestos. Se trata, por tanto, no de copago, sino de repago, ya que se pretende una doble imposición para financiar el sistema. Introducir un precio, supuestamente simbólico, aumentaría la marginación y la falta de equidad a los sectores con menor renta o peor informados y, por consiguiente, un mayor deterioro de su situación de salud que ya hoy está lejos de la de quienes disfrutan de las rentas más altas.