Sombreros de colores

Sanidad y elecciones entrevista a UPyD

UPyD (@UPyD) es el último gran partido a nivel nacional que ha llegado a la palestra electoral. Saltó al ruedo con Rosa Díez como dirigente nacional y poco a poco ha ido aumentando su represenatación tanto a nivel nacional como en ayuntamientos.

Sigue siendo un partido pequeño pero es interesante saber qué piensa un nuevo partido en temas sanitarios. Aquí, a nuestros sombreros ha contestado Francisco José González Alcón, Responsable de Programa y Estudios con el que hemos contactado a través de Mayte Olalla, concejala granadina.

En la entrevista, se ha centrado en que "no existe un sistema sanitario español, sino 17 y distintos ", con 17 carteras de servicios y que es neccesario mantener la universalidad, recuperar la unidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud. y que la única solución a medio plazo es que Ministerio asuma su responsabilidad de garantizar el derecho a la salud de la misma forma a todos los ciudadanos, vivan donde vivan, unificando el sistema sanitario a nivel central.

Asimismo, afirma que es necesario un PACTO por la sanidad tipo pacto de Toledo, junto a que el copago no es planteable mientras se siga gestionando mal el sistema y que no se deberían aplicar recortes en Sanidad que afecten a la calidad del servicio mientras no se recorten duplicidades, organismos innecesarios como las diputaciones y muchos ayuntamientos. Apunta que el sistema es universal y bastante efectivo en casos de enfermedad grave y muy ineficiente tanto en la coordinación como en su funcionamiento diario, con demasiados cargos directivos innecesarios habitualmente políticos.

Aquí tenéis sus palabras:

1. Háganos una valoración del sistema sanitario español en la actualidad

La primera valoración es que no existe un sistema sanitario español, sino 17 y distintos. Un derecho fundamental como es la salud, garantizado por la Constitución, no se presta de la misma forma y lo que es peor, no tiene el mismo alcance en toda España. Dicho lo anterior, en general ofrece una buena asistencia sanitaria a un coste que no sabemos y con una calidad que puede mejorar. Es universal y bastante efectivo en casos de enfermedad grave y muy ineficiente tanto en la coordinación como en su funcionamiento diario, con demasiados cargos directivos innecesarios habitualmente políticos. Está insuficientemente financiado desde antes de la irrupción de la crisis económica, lo que ha supuesto que los déficits sanitarios en todas las comunidades sean tan altos y hayan agravado aún más las consecuencias de la crisis. Aparte de la insuficiencia financiera, sus características funcionales dificultan su adaptación a la realidad social actual (crisis económica, inmigración, envejecimiento poblacional).

2. ¿Qué es, a su entender, lo mejor del sistema sanitario español?

Su universalidad, gratuidad y fiabilidad: los españoles saben que tiene el riesgo de enfermar cubierto con unos servicios de calidad aceptable y eso es un elemento muy importante de estabilidad social, aunque así mismo las dos primeras características son las que suponen la debilidad del propio sistema.

3. ¿Qué aspectos son, desde su punto de vista, mejorables?

El principal es la fragmentación autonómica, hay 17 sistemas con 17 carteras de servicios. En segundo lugar, y común a buena parte de la administración pública, el despilfarro de recursos: repetición de pruebas, poca integración entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria, variabilidad en la práctica clínica, etc. Por otra parte es deficitario en el uso de tecnologías de la información, lo que supondría un ahorro enorme. No posee una central de compras a nivel nacional, lo que supondría un ahorro aún mayor. Por último, el montante farmacéutico, que supone el gasto más importante y sobre el que queda mucho recorrido en materia de medidas de ahorro.

 4.¿Qué opina sobre la política de recortes en sanidad que se están llevando a cabo en algunas CC.AA.?

Cuando no se sabe, o no se quiere, limitar el despilfarro se acaban aplicando recortes indiscriminados porque los recursos se han agotado y no hay más capacidad de endeudamiento. No se deberían aplicar recortes en Sanidad que afecten a la calidad del servicio mientras no se recorten duplicidades, organismos innecesarios como las diputaciones y muchos ayuntamientos y muchas otras medidas que afectan directamente a los partidos políticos, y no sirven a los ciudadanos.

 5. ¿Cuáles son los planteamientos básicos de su fuerza política de cara a las elecciones  del 20-N?

Mantener la universalidad, recuperar la unidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud eliminando las "taifas" y gestionar mejor los recursos que la sociedad ha entregado a las instituciones y profesionales sanitarios. Ello implicaría establecer una política de transparencia en la gestión de la Sanidad y centralizar los servicios fundamentales: una Tarjeta Sanitaria única para todo el territorio nacional que permita el pleno acceso al SNS en cualquier lugar, en igualdad de condiciones, con independencia de quien financie la prestación; creación de Unidades de Referencia Nacional para determinadas patologías o técnicas muy específicas; creación de una Comisión Nacional de Supervisión del SNS; potenciación de los Consejos de Salud para promover la participación de los ciudadanos en la gestión de los centros sanitarios… Asimismo resulta ineludible racionalizar el gasto farmacéutico combatiendo la hiperprescripción y el elevado consumo de medicamentos, especialmente entre el colectivo de pensionistas (20% de la población que consume el 70% del gasto), debido al escaso tiempo que los médicos de Atención Primaria tienen para atender a sus pacientes, lo que resta tiempo para información y educación sanitaria.

 6. Ante el sistema sanitario del futuro: ¿Anclar el gasto o mejorar la financiación?

Lo más importante es evitar el despilfarro y tener una financiación acorde con el gasto real, evitando volver a caer en el déficit estructural. Hay que modificar la financiación a las CCAA para que la mayor parte de los fondos destinados a Sanidad sean finalistas Hay que tomar medidas que doten al sistema de las características necesarias para que se pueda ahorrar y a la vez mantener su fiabilidad, que es lo que proporciona mayor seguridad a los usuarios, además de la gratuidad. UPyD en su programa lleva un buen número de medidas concretas y definidas, lo que le diferencia del ambiguo programa del Partido Popular o de las medidas efectistas e insostenibles del PSOE.

7. COPAGO ligado a renta ¿Sí o no? ¿Por qué? O preguntado tal como lo plantea el economista G López Casasnovas: ¿Prefiere que la sanidad pública priorice y restrinja prestaciones de acuerdo a su coste-efectividad o preferiría menos restricciones para servicios efectivos y, ante costes relativos elevados, que el usuario pague parte de lo que supere la financiación con impuestos?

El copago no es planteable mientras se siga gestionando mal el sistema. Hay que evitar la aplicación del copago indiscriminado en Sanidad porque es ineficaz e injusto salvo para situaciones concretas. Las excepciones se podrían aplicar sólo después de un análisis profundo y tras la adopción de otras medidas de reducción de costes e incremento de la eficiencia en la gestión, y en cualquier caso teniendo siempre en cuenta las diferencias de nivel de renta y salud de los usuarios de la Sanidad.

8. Uno de los planteamientos diferenciales entre las distintas fuerzas políticas parece ser el de la colaboración público-privada, ¿qué plantea en ese sentido?

 El debate de la Sanidad público-privada es un debate demagógico. En las relaciones público-privada, lo importante es que haya una contabilidad rigurosa, y asegurar que lo facturado corresponda con los servicios realizados, por supuesto evitando que la privada escoja a los pacientes más rentables haciendo una selección de riesgos. El  Sistema Sanitario puede ofrecer todos los servicios necesarios con independencia de su titularidad siempre que se asegure la universalidad y la gratuidad de acceso para mantener o aumentar la salud. En este, como en otros temas, es necesario erradicar el debate partidista. Hace falta un gran Pacto por la Sanidad, similar al Pacto de Toledo sobre la Seguridad Social, que aleje la sanidad de la disputa política y permita una reforma profunda de nuestro sistema sanitario.

 9. Uno de los aspectos que se critican y se comentan es la falta de un mayor peso específico del Consejo Interterritorial. y la no unificación de criterios en determinados aspectos entre CC.AA. lo cual da sensación según algunos expertos, de fragmentación y de tener 17 sistemas sanitarios en España ¿Qué papel le daría?

La única solución a medio plazo es que Ministerio asuma su responsabilidad de garantizar el derecho a la salud de la misma forma a todos los ciudadanos, vivan donde vivan, unificando el sistema sanitario a nivel central.

Mientras esa recuperación no se haga efectiva, es necesario potenciar el Consejo Interterritorial, por ello es ineludible que el Consejo exista y el Ministerio debe utilizarlo como vehículo para proporcionar cohesión y uniformidad al sistema. Hoy en día para aprobar decisiones en el CI es necesaria la unanimidad y sus acuerdos no son vinculantes. Creemos que hay que modificar el proceso de toma de decisiones y que éstas deben ser vinculantes, dotando de mayor autoridad al Ministerio. Gobernar un país es una cosa y coordinar 17 gobiernos autonómicos, algunos de los cuales no creen en el Estado, es otra. Así no podemos seguir.

 10. ¿Debe haber Ministerio de Sanidad  en la estructura del nuevo gobierno? ¿Sí o No? ¿Igual que su configuración actual?

Posiblemente es uno de los Ministerios más justificados al tratar de uno de los pilares de nuestra convivencia: el acceso universal a una asistencia sanitaria de calidad. Pero necesitamos un Ministerio con competencias que descentralice la gestión a las áreas sanitarias y a los hospitales, con menos política y más gestión.

 Para FINALIZAR, Algún comentario adicional

La sanidad española ha sido un paradigma de funcionamiento durante muchos años y ejemplo para otros países, lo que ha ocurrido es que la degeneración de la vida política ha entrado y corrompido el mismo, al igual que el resto de competencias como educación, energía etc. Lo que no se ha hecho es hacer evolucionar un sistema originalmente bueno, al que se le podrían ir agregando mejoras implantadas en otros países modernos, que aquí no se han establecido por la ineficiencia de los gestores políticos que hemos tenido en estos últimos años. Las evoluciones se realizan a medio y a largo plazo, comenzando con la educación a la que también se ha tardado poco en desmantelar.

Un ejemplo de esta deriva lo constituye la idea lanzada recientemente de transferir los activos de la Seguridad Social (hospitales, centros de salud, etc.), a las haciendas autonómicas rompiendo la unidad de la Seguridad Social pagada por trabajadores y empresarios durante tantas decenas de  años. Es el colmo de la fragmentación autonómica y de hurto de lo que hasta hoy es de todos los españoles, con un impacto inmediato sobre la calidad asistencial ya que esos centros podrán ser traficados por sus nuevos titulares, empobreciendo lo que nos une y aumentando el tamaño de los 17 reinos de taifas.