Sombreros de colores

SANIDAD PÚBLICA Y SOSTENIBLE

Los días 15, 16 y 17 de marzo en Albacete se celebran las Jornadas "Sanidad Pública y Sostenible". Presente, pasado y futuro de la sanidad en Castilla – La Mancha, organizada por la Plataforma Sanidad Pública y Sostenible

¿Cómo nace esta plataforma?

El pasado 28 de febrero se constituyó la Plataforma Sanidad Pública y Sostenible, para el debate y generación de ideas, partiendo de la base "irrenunciable" de una sanidad 100% pública y sostenible; gestionada de forma inteligente, responsable y profesional. Y con sus POSTS hemos generado este posts, que seguiremos en los próximos días.

Para ellos, tanto la actual crisis económica como las rápidas y profundas reformas emprendidas a consecuencia de la misma, están teniendo un impacto negativo sobre la salud; la implantación de modelos de gestión público-privada (PPP/PFI) de servicios sociosanitarios no ha demostrado ser más eficiente ni reducir los costes de provisión; las políticas de reajuste presupuestario no se basan en criterios de mejora de la gestión de servicios y carecen de una base científico-técnica que avale su eficiencia a largo plazo y la descentralización y heterogeneidad en las distintas fórmulas de gestión sanitaria amenaza la cohesión del SNS y la equidad en la atención a los ciudadanos de todo el Estado

¿Cuáles son los principios del Manifiesto?:

1. La actual gestión sanitaria ha de sustentarse sobre una base profesional.

2. Cualquier reforma debe partir de un análisis previo conforme a la mejor evidencia científica disponible, a criterios de excelencia, eficiencia y calidad, con una decidida redistribución de recursos para minimizar sus consecuencias.

3. Los profesionales sanitarios han de tomar un papel activo que asegure una sanidad pública, sostenible y de calidad.

4. Debe priorizarse el desarrollo y fortalecimiento de un Consejo Interterritorial de Salud con capacidad real de acción, en el contexto de un Pacto por la Sanidad que implique a profesionales, ciudadanos e instituciones.

 

De todo ello, es de comentar la supuesta urgencia de las medidas puestas en marcha ante la crisis,  está justificando una serie de políticas presupuestarias que se ha demostrado menos eficiente, más cara y con un claro impacto negativo sobre la salud y bienestar de los pacientes:

Durante los últimos años el crecimiento del gasto sanitario se ha mantenido por encima del crecimiento económico, generando un modelo de planificación que sobreestimaba la capacidad del sistema sin invertir decididamente en reformas estructurales que permitieran su solvencia y sostenibilidad a largo plazo .  Si desglosamos el aumento del gasto sanitario de los últimos 30 años, podemos comprobar que la atención especializada se ha desarrollado (en términos de inversión) hasta alcanzar los niveles del resto de países UE (OCDE) y el gasto farmacéutico incluso los ha superado. La inversión en atención primaria, sin embargo, se sitúa, prácticamente, en el año 2001, al nivel de 1985 para los países UE OCDE.

Otro de los puntos clave para comprender la situación actual de la sanidad es la deuda que se ha generado entorno a ésta, una cantidad que en junio de 2011 se estimaba en 9.600 millones de euros.

Para terminar, tener en cuenta que la variabilidad en la práctica clínica empeora la calidad asistencial y podría encarecer los costes, a lo que hay que añadir la medicalización de la sociedad:

La inversión en atención primaria, en programas de promoción de la salud y las políticas de disminución del gasto farmacéutico han de convertirse en los ejes vertebradores de las reformas sanitarias en momentos de crisis; al tiempo que la disminución en la variabilidad de la práctica clínica, la formación en gestión sanitaria y la búsqueda de la excelencia deberían actuar como vectores a través de los cuales implementar estas mejoras.

 "Por cada 100 dólares recortados por persona en ayudas a desempleados, discapacitados, jubilados, familias y niños, la mortalidad general puede incrementarse casi un 1%, la debida a problemas relacionados con el alcohol puede subir un 2,8%, las muertes por tuberculosis aumentarían un 4,3% y la mortalidad cardiovascular un 1,2%."

Queda demostrado a grosso modo que, en España, el crecimiento económico ha significado un creciente gasto en sanidad, pero ¿equivale eso a aseverar que se ha llevado a cabo una adecuada inversión? Un breve repaso a los resultados obtenidos en la muestra de CCAA evidencia un patrón que tiende a repetirse; el crecimiento del PIB per capita de cada una de las regiones se encuentra ha demostrado:

  • Una correlación positiva (aumento) del porcentaje dedicado a gasto hospitalario.
  • Una correlación ligeramente negativa (descenso) del porcentaje correspondiente a gasto farmacéutico.
  • Nula correlación con la inversión en AP.