Sombreros de colores

La austeridad es perjudicial para la salud

SI, es debido a la austeridad, a los recortes, a la gestión de la crisis por parte de los gobiernos europeos y de Amércia del Norte. Así lo dicen las prestigiosas revistas de salud The Lancet y British Medical Journal y así lo han alertado el investigador de la Universidad de Oxford (Reino Unido) David Stuckler y el epidemiólogo de laUniversidad de Stanford (EEUU) Sanjay Basu en un libro que muestra lo perjudicial que puede resultar para la salud las medidas tomadas por los Gobiernos en los últimos años.

La austeridad de los Gobiernos nacionales por culpa de la actual crisis económica está teniendo un efecto devastador sobre la salud. La crisis financiera hace que sea cada vez más urgente proteger a los más vulnerables. Hace cuatro años la Comisión de la Organización Mundial de la Salud sobre los Determinantes Sociales de la Salud, dijo que "la injusticia social está matando gente a gran escala. Y recomendó una lucha contra la distribución desigual del poder y la aplicación de políticas intersectoriales para mejorar las condiciones en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. 

El ministro de Salud de Italia, Renato Balduzzi, ha pedido a la Comisión Europea que haga frente a la escasez de medicamentos contra el cáncer que afectan a Grecia y otros países de la Unión Europea como consecuencia de las medidas de austeridad. 

Y los primeros datos nos dicen que están aumentando los suicidios y la incidencia de algunas patologías, como la depresión o algunas enfermedades infecciosas, al tiempo que también se está limitando el acceso a la atención sanitaria y al consumo de algunos medicamentos.

Stucler y Basu alertan de que, durante lo que ellos llaman la «gran recesión», se han producido más de 10.000 suicidios y hasta un millón de casos de depresión en Europa y América del Norte. En Grecia, además, se ha visto como la reducción del presupuesto destinado a la prevención del VIH ha coincidido con un aumento de más del 200% de las nuevas infecciones en comparación con 2011. Además, este país europeo experimentó su primer brote de malaria en décadas. Por otro lado, más de cinco millones de estadounidenses han perdido el acceso a la asistencia sanitaria en este periodo, mientras que en Reino Unido unas 10.000 familias han perdido su hogar: «Los daños que hemos encontrado son brotes de VIH y la malaria, la escasez de medicamentos esenciales, la pérdida de acceso a la salud, y una epidemia evitable de abuso de alcohol, depresión y el suicidio. La austeridad está teniendo un efecto devastador»

Estudios previos realizados por Stuckler publicados en revistas comoThe Lancet y el British Medical Journal han vinculado el aumento de las tasas de suicidio en algunas partes de Europa a las medidas de austeridad.  Stuckler y Basu aseguran que «El empeoramiento de la salud no es una consecuencia inevitable de las recesiones económicas. Es una decisión política».

¿Y en España?

En España dos decetos han marcado las políticas de austeridad del gobierno de Mariano Rajoy en salud:

Y los resultados que encontramos es que la crisis económica pone en peligro uno de los mejores sistemas sanitarios públicos de Europa y crea oportunidades para un sector privado expectante. Todos nos sentimos orgullosos del sistema español que fue catalogado en 2000 como el séptimo mejor sistema sanitario del mundo por la Organización Mundial de la Salud y el tercero según Newsweek en el año 2010. España tiene una baja mortalidad infantil, 3,3 por cada 1000 nacidos vivos-y una de las esperanzas de vida más altas del mundo, 81,8 años. Por otra parte, España es un referente internacional en áreas tales como la donación y trasplante de órganos. Todo ello con sólo € 70 mil millones, alrededor de € 1500 por persona, el 73,6% del gasto sanitario total, un 6,5% del PIB : Un servicio de salud a bajo costo. El Servicio Nacional española es el mayor empleador del país, generando 0,6 millones de empleos directos y hasta 1,5 millones de empleos indirectos.

Suena imposible lo de hundir el SNS español, pero ¿es el servicio de salud español un nuevo Titanic ?. Sin duda, nuestros políticos deben tener en cuenta las graves consecuencias sanitarias de las decisiones económicas»