El grito en el suelo

A pesar de...

A pesar de que siempre me han privado
los calambres del pecado,
las putas y los toreros,
a pesar de mi Atleti manque pierda
y el corazón de la izquierda
subiendo cuestas de enero,

a la hora punta de arrimar el hombro,
hurgando entre los escombros
de la peña malherida,
a pesar de la niebla y el espanto,
sacaré brillo a mi canto
para celebrar la vida.

A pesar del tufillo perroflauta
que destila el internauta
cuando el mundo es un pañuelo,
en prosa, en verso, en rabia, en tinta fresca,
mi canción, buscando gresca,
pondrá su grito en el suelo.

A pesar de la urgencia de la hora
y las toses de la aurora
que suenan a despedida
y el Fondo Monetario ¡qué calvario!
y el futuro, ese rosario
con las cuentas repetidas,

hastiado como estoy de los matones
que condenan los crespones
de lo Público a la hoguera,
a pesar del invierno he decidido
plantarle cara al olvido
con el verbo por bandera.

Aunque con tanta crisis tecno-zafia
no haya capo de la mafia
que deje de cantar bingo,
a pesar de que pagan más bien poco,
aquí, comiéndote el coco,
me tendrás cada domingo.