El grito en el suelo

Sanguijuela

Mi amor era una guapa sanguijuela,
gualtrapa de franela y de playback,
perfumada de acíbar y candela,
casada con la pela y el coñac.

Mi guerra fue peor que Stalingrado,
tan crudo, tan desnudo, tan vacío,
su carne era el espejo del pecado,
con chalet adosado y mucho frío.

Qué más quisiera yo que decir basta,
no me entraba la ene con la o,
cocinaba fatal pero la pasta
se le daba tan bien que me arruinó.
Ciruja que mis vísceras estruja,
viruja al portador, carne de andén,
maruja de la estirpe de las brujas,
guardagujas de mi próximo tren.

Ahora que se ha ido, no me acuerdo
de lo que nos juntó y nos separó,
yo sé que a veces gano cuando pierdo
las ganas de jugar al dominó.

Desamparadas tengo mis canciones,
de sobra me lo dice Juan Manuel,
mi verso necesita vacaciones,
así que me despido por un mes.